SANÁ, 10 sep (Xinhua) — El grupo hutí de Yemen indicó hoy jueves que la navegación internacional a través del mar Rojo y el estratégico Bab al-Mandab sigue siendo segura, en un intento por reducir las preocupaciones luego de que sus fuerzas se apoderaron de la ciudad portuaria estratégica de Mocha en la costa occidental yemení, en el mar Rojo. Mohammed Abdul-Salam, vocero del grupo, indicó en una declaración publicada en la red social X que la libertad de navegación en el mar Rojo y en Bab al-Mandab sigue siendo “segura y regular”, e insistió en que las operaciones del grupo no representan “amenaza” alguna para la navegación internacional. Abdul-Salam dijo que las operaciones militares ahora en curso del grupo tienen objetivos específicos y son de naturaleza “defensiva”, pero no dio más detalles. Tampoco mencionó la prohibición a la navegación saudí impuesta por el grupo, la cual fue anunciada el 20 de julio. Los hutíes han reivindicado una serie de ataques contra petroleros saudíes desde el inicio del bloqueo naval. Las fuerzas hutíes capturaron hoy con anterioridad Mocha, en la provincia sudoccidental de Taiz, y las estratégicas islas Hanish en el mar Rojo, lo que obligó a las fuerzas del Gobierno a retroceder hacia el sur y a acercar el frente de batalla al estrecho de Bab al-Mandab. El estrecho de Bab al-Mandab, el cual conecta el mar Rojo con el golfo de Adén, es una ruta importante para el comercio internacional y el envío de petróleo y gas. Mocha se ubica alrededor de 70 kilómetros al norte del punto más angosto del estrecho. Las fuerzas gubernamentales designaron hoy una franja de territorio a lo largo de la costa occidental como una “zona mortal”, e indicaron que utilizarán “todo tipo de armas y potencia de fuego” contra los soldados hutíes que avancen hacia la zona designada. Un oficial militar dijo a Xinhua que las fuerzas gubernamentales que se retiraron de Mocha se han reagrupado cerca de Bab al-Mandab y se preparan para lanzar una contraofensiva “en las próximas horas” para recuperar el territorio capturado por los hutíes. La intensificación de los enfrentamientos en Yemen representa la más grave escalada desde que se alcanzó una tregua en 2022 con mediación de la ONU que puso fin a las principales hostilidades. El conflicto en Yemen comenzó a finales de 2014 cuando los hutíes se apoderaron de Saná, la capital del país, y se expandieron por gran parte del norte del país, lo que motivó a una coalición encabezada por Arabia Saudí a intervenir en 2015 para apoyar al Gobierno yemení reconocido a nivel internacional. Fin
