La presidencia brasileña de la COP30 presentó dos mapas de ruta para guiar a los países en la transición energética y el fin de la deforestación. Los documentos se difundieron desde Río de Janeiro previo al inicio de la COP31 en Turquía, con el objetivo de reducir emisiones de gases de efecto invernadero.
RÍO DE JANEIRO, 3 nov (Xinhua) — La presidencia brasileña de la 30ª Conferencia de las Partes (COP30) de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático presentó este martes dos mapas de ruta destinados a orientar a los países en la transición para abandonar los combustibles fósiles y poner fin a la deforestación y la degradación forestal.
Los documentos, elaborados dentro del plazo anunciado y a menos de una semana del comienzo de la COP31, que se celebrará del 9 al 20 de noviembre en la ciudad turca de Antalya, buscan ofrecer herramientas prácticas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero e impulsar la implementación de los compromisos climáticos internacionales.
El presidente de la COP30, el embajador André Correa do Lago, explicó que los mapas ya no forman parte del proceso de negociación, sino que constituyen contribuciones concretas para ayudar a los países a aplicar los acuerdos alcanzados.
La propuesta brasileña pretende apoyar la elaboración de políticas públicas basadas en información científica y datos disponibles, tanto para avanzar hacia el fin de la deforestación como para reducir progresivamente la dependencia de los combustibles fósiles.
El mapa de ruta para la transición energética propone como primer paso una evaluación nacional denominada Preparación de Belém, mediante la cual cada país deberá analizar su oferta y demanda de energía, la relación del sector con su economía, su dependencia fiscal de los mercados energéticos y las perspectivas de inversión.
Entre las principales medidas sugeridas figuran fortalecer la planificación energética a largo plazo, ampliar la cooperación entre los sectores público y privado, garantizar una oferta de energía confiable, accesible y sostenible, mejorar la gestión de la demanda y acelerar la electrificación, la eficiencia energética y la incorporación de fuentes de bajas emisiones.
La directora ejecutiva de la COP30, Ana Toni, señaló que todos los países están en condiciones de comenzar inmediatamente a planificar su transición, aunque los caminos deberán adaptarse a las diferentes realidades económicas y energéticas nacionales.
“La transición es inevitable, así que comiencen a planificar ahora y lo antes posible. Porque eso será bueno para su país, su sociedad y su economía”, afirmó.
El segundo documento aborda el fin de la deforestación y la degradación forestal, con una perspectiva global que comprende bosques tropicales, subtropicales, templados y boreales, además de ecosistemas asociados como turberas y manglares.
La iniciativa contempla seis dimensiones de actuación: conservación, gestión forestal sostenible, agroforestería y bioeconomía, combate a la degradación forestal, lucha contra la deforestación y restauración, reforestación y plantación de bosques.
El ministro brasileño de Medio Ambiente y Cambio Climático, Joao Paulo Capobianco, destacó que muchas de las medidas propuestas están inspiradas en políticas que Brasil ya ha aplicado y que han contribuido a reducir la deforestación en el país.
Según la presidencia de la COP30, los dos mapas buscan reunir las experiencias nacionales en un esfuerzo global, respetando las diferencias entre países y sus respectivos puntos de partida, pero con objetivos comunes de reducción de emisiones y protección ambiental. Fin
Contexto para México
Contexto para México: México y Latinoamérica enfrentan presiones similares por la dependencia de combustibles fósiles y la pérdida de bosques tropicales. Estos lineamientos ofrecen un marco práctico que gobiernos de la región pueden adaptar a sus realidades económicas para diseñar políticas públicas orientadas a la sostenibilidad ambiental y la reducción de emisiones.
Con información de la agencia de noticias Xinhua.
