BRASILIA, 25 oct (Xinhua) — El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, fue reelecto este domingo en la segunda vuelta de las elecciones generales con 51,76 de los votos válidos, según confirmó oficialmente el Tribunal Superior Electoral (TSE).
Lula se impuso, con 51,76 por ciento, al senador Flávio Bolsonaro, candidato del Partido Liberal (PL), que alcanzaba el 48,24 por ciento, según el conteo parcial al momento en que el TSE anunció la victoria, con más del 99,87 por ciento de las urnas escrutadas.
Acompañado nuevamente por el vicepresidente Geraldo Alckmin, el presidente Lula se postuló por una coalición formada por el Partido de los Trabajadores (PT), el Partido Socialista Brasileño (PSB), el Partido Democrático Laborista (PDT), el Partido Comunista de Brasil (PCdoB), el Partido Verde (PV), el Partido Socialismo y Libertad (PSOL) y la Red de Sostenibilidad.
Lula, que cumplirá 81 años el próximo martes 27 de octubre, se convirtió en el primer presidente en la historia de Brasil en ser elegido cuatro veces por el voto popular.
La jornada electoral estuvo atravesada por una decisión extraordinaria del ministro del Supremo Tribunal Federal (STF) Cristiano Zanin, que extendió por dos horas la votación en todo el país, de las 17:00 hasta las 19:00 hora de Brasilia.
La medida respondió a problemas en el transporte de electores y a dificultades que, según las denuncias presentadas, podían limitar el acceso de parte de la población a los centros electorales.
Después de quedar por detrás de Flávio Bolsonaro en la primera vuelta, con el 45 por ciento frente al 47 por ciento de los votos válidos, el actual presidente protagonizó una remontada histórica en la segunda etapa de la contienda electoral.
La remontada se produjo tras una fuerte movilización de la campaña de Lula da Silva, con grandes manifestaciones callejeras y una presencia muy activa en las redes sociales.
El mandatario buscó capitalizar su trayectoria política y la defensa de los programas sociales, el empleo y la reducción de la pobreza, además de reivindicar el papel del Estado en el desarrollo económico.
Su candidatura se apoyó especialmente en los sectores populares y en regiones donde el PT conserva una implantación histórica, como el Noreste del país. La continuidad de su administración también estuvo vinculada a la defensa de las políticas de protección social y de la cooperación internacional en materia ambiental.
Flávio Bolsonaro, por su parte, construyó su candidatura sobre la continuidad del movimiento político de su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, y la movilización del electorado conservador.
Su campaña puso el acento en la seguridad pública, el costo de vida y la necesidad de un cambio de orientación del Gobierno federal.
La elección estuvo marcada, además, por una profunda polarización política. La disputa entre ambos candidatos no se limitó a la evaluación de la gestión económica y social del Gobierno, sino que también expresó diferencias sobre el papel del Estado, las políticas de seguridad, la protección ambiental y la posición de Brasil en el escenario internacional.
Lula da Silva ejercerá su cuarto mandato entre enero de 2027 y enero de 2031. Previamente, gobernó a Brasil en tres periodos: sus dos primeras administraciones consecutivas entre 2003 y 2010, y su tercera gestión, iniciada en 2023 y que termina a fin de este año.
El gran desafío del líder brasileño será negociar con un Congreso de mayoría conservadora que debe presentar una fuerte oposición a muchas de sus propuestas. Fin
