SAO PAULO, 15 oct (Xinhua) — Brasil puede aprovechar la transición energética global y la experiencia en planificación industrial de China para desarrollar una cadena productiva de minerales críticos, mediante la integración de la minería con la fabricación nacional de vehículos híbridos impulsados por etanol, afirmó el exministro brasileño de Hacienda, Joaquim Levy.

El exministro expresó lo anterior en el marco del encuentro “XV Plan Quinquenal y las Nuevas Fronteras de Cooperación Brasil-China”, organizado en Sao Paulo por la alianza empresarial AYA Earth Partners y el Consejo Empresarial Brasil-China.

Levy defendió una estrategia que combine innovación tecnológica, demanda industrial interna y aprovechamiento de los recursos naturales brasileños para ampliar la competitividad del país en los próximos años.

En este marco, destacó la posibilidad de mezclar el “boom” de la inversión de automóviles chinos eléctricos en Brasil, con la capacidad brasileña de producir biocombustibles, sobre todo porque el parque automotor funciona con motores flexibles, que utilizan tanto gasolina como etanol a base de caña de azúcar, producto del cual los brasileños son los primeros productores mundiales.

“Una de las lecciones que creo que hablan muy bien de China, es planificar”, señaló Levy, director de Estrategia Económica y Relaciones con el Mercado del Banco Safra.

Levy, quien también fue secretario del Tesoro Nacional, así como presidente del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES), sostuvo que los vehículos híbridos que utilizan etanol ofrecen una alternativa para reducir las emisiones y fortalecer la industria brasileña.

Sostuvo que lo anterior se produce sin depender de manera exclusiva de la expansión de los automóviles totalmente eléctricos, cuyas baterías de mayor capacidad requieren de importantes componentes importados.

“El auto híbrido es un vehículo que tiene un ahorro de combustible en ciudad del 40 por ciento, es decir, de entrada recorta el 40 por ciento de las emisiones”, afirmó el también economista, al destacar el potencial de combinar la electrificación con los biocombustibles producidos en Brasil.

Según el exministro, esa tecnología también permitiría aprovechar capacidades industriales existentes, incluida la fabricación nacional de motores eléctricos, así como reducir el tamaño de las baterías necesarias en comparación con los vehículos totalmente eléctricos.

Levy vinculó esa estrategia con el desarrollo de los minerales críticos, al señalar que una industria automotriz de gran escala podría generar una demanda interna más estable para las materias primas y los procesos de transformación.

Una cadena industrial integrada permitiría a Brasil ampliar la participación en esos mercados sin quedar tan condicionado por las disputas geopolíticas internacionales, según la explicación.

El economista consideró que el período 2026-2030 representa una ventana de oportunidad para que Brasil articule las políticas industriales con los cambios tecnológicos y demográficos que experimenta China.

Destacó también la importancia que han adquirido la seguridad alimentaria y las reservas estratégicas, en un escenario internacional marcado por mayores tensiones comerciales y geopolíticas. Fin

Por Vimag

Deja un comentario