Por Carina López y Pool Contreras MÉXICO, 30 ago (Xinhua) — La investigadora mexicana María Caridad Mireles Pérez desarrolla una prenda inteligente equipada con múltiples sensores capaces de identificar señales asociadas a episodios ansioso-depresivos, con el propósito de ofrecer diagnósticos y tratamientos más certeros para los pacientes. En entrevista con Xinhua, la creadora de ese innovador proyecto señaló que, hasta ahora, no existe a nivel mundial una investigación de esas características enfocada en atender a los sectores vulnerables de la población que enfrentan trastornos de ansiedad y depresión, cuya incidencia aumentó un 25 por ciento a nivel global en el último lustro. “Nosotros queremos apoyar creando esta predicción a partir de señales electrofísicas, las mismas que nos pueden decir mucha información del cuerpo humano y del bienestar y con esto predecir estos eventos”, expresó Mireles Pérez. De acuerdo con la aspirante a Doctora en Ciencias de la Computación, del Centro de Investigación en Computación del Instituto Politécnico Nacional de México, la prenda mide señales como la actividad eléctrica del corazón, la temperatura corporal, la actividad muscular, la actividad electrodérmica y la respiración. “La camiseta tiene distintos sensores en cada parte del cuerpo humano. Por ejemplo, para medir la temperatura, lo colocamos cercano a la axila, para medir el ECG (electrocardiograma) colocamos cuatro electrodos como si fueran electrodos textiles, como una telita, que nosotros podemos ver a simple vista. Cada uno de estos sensores está colocado en determinada parte del cuerpo y medimos características del cuerpo humano”, detalló la especialista. Explicó que el algoritmo que utiliza esa propuesta, basado en Inteligencia Artificial (IA), podría contribuir a una nueva forma de estudiar las condiciones de salud mental y a apoyar la detección temprana de esos trastornos, al tiempo que abre nuevas posibilidades de aplicación en campos como la psicología, la psiquiatría y la neurología. “Busco que esta camiseta pueda ser como un granito de arena para que continúen investigaciones o le pueda ayudar mucho a otro tipo de profesionistas que no seamos los ingenieros, los computólogos, sino que sea más multidisciplinario, aportando así a los trabajos en salud mental”, subrayó. Por su parte, el profesor-investigador del CIC, Amadeo José Argüelles Cruz, mencionó que el sistema funciona a partir de la captura y procesamiento de estas señales y de la posterior aplicación de algoritmos de IA, con lo que se busca identificar patrones y relacionarlos con lo que ocurre en el organismo en el momento de la medición. “Es una herramienta que le sirve al especialista; sin el especialista no podemos hacer el trabajo. Entonces, lo que apoyamos es su función de optimizar el trabajo que realiza, ofreciéndole herramientas que permitan ser o identificar los fenómenos asociados con el estrés de una manera más puntual”, detalló Argüelles. El investigador aclaró que la IA no sustituye el criterio de los profesionales, sino que busca complementar el trabajo mediante el análisis de grandes cantidades de información. “Esto nos permite ofrecerle a estas personas una oportunidad de una mejor calidad de vida, dado que podemos estar empleando el ‘wearable’ o el vestible en cualquier momento y llevar a cabo el análisis por parte de un especialista que ofrezca a esa persona una forma de enfrentar su condición con la parte médica que le sea útil a esa persona para llevar su vida”, consideró. El también doctor en Ciencias de la Computación mencionó que ya se inició la gestión de la primera patente del proyecto, al tiempo que reconoció que existe mucho potencial por explorar, de manera multidisciplinaria, en la tecnología en el campo de la salud. En este contexto, el investigador dijo que otra vía para aprovechar el conocimiento generado por esa herramienta es impulsar empresas de base tecnológica que dinamicen el desarrollo de soluciones innovadoras en favor de la salud mental. Además de Argüelles, la iniciativa cuenta con la asesoría de la doctora Alejandra Hernández Sánchez, científica de la Universidad de las Américas de Puebla. De acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud, en los últimos cinco años, unos 359 millones de personas en el orbe padecían de un trastorno de ansiedad, problemática que se ha acrecentado con el tiempo. Fin
