RÍO DE JANEIRO, 25 ago (Xinhua) — El Gobierno brasileño presentó hoy martes la meta de alcanzar la neutralidad en la degradación de la tierra hasta 2030, con el objetivo de recuperar y restaurar más de 163.000 kilómetros cuadrados de áreas degradadas con medidas de prevención, conservación y manejo sostenible en otros 3,51 millones de kilómetros cuadrados. La iniciativa fue anunciada por el ministro brasileño de Medio Ambiente y Cambio Climático, João Paulo Capobianco, en el marco de la 17ª Conferencia de las Partes (COP17) de las Naciones Unidas contra la Desertificación, que se lleva a cabo del 17 al 28 de agosto en la ciudad de Ulán Bator, Mongolia. De acuerdo con el Ministerio de Medio Ambiente y Cambio Climático, la meta reúne 17 submetas vinculadas a políticas y programas nacionales y tiene tres frentes principales: recuperar tierras degradadas, reducir los procesos de deterioro en curso y evitar la aparición de nuevas áreas degradadas. En conjunto, las acciones previstas abarcan 3,67 millones de kilómetros cuadrados, una superficie equivalente a cerca del 43 por ciento del territorio brasileño. Entre las medidas planificadas figuran la regeneración de la vegetación nativa y la ampliación de sistemas agroforestales, además de proyectos de recuperación en unidades de conservación, territorios indígenas, áreas de preservación permanente y cuencas hidrográficas. El desafío tiene una dimensión significativa en Brasil, ya que unos 2,3 millones de kilómetros cuadrados presentan algún nivel de degradación, es decir, el equivalente a cerca del 28 por ciento del territorio nacional, según datos oficiales. La línea de base utilizada para la nueva meta identificó 55,7 millones de hectáreas con tendencia a la degradación en 2020. Según el ministro, la protección y recuperación de los suelos resulta fundamental no solo desde el punto de vista ambiental, sino también para fortalecer la producción de alimentos, preservar los recursos hídricos y aumentar la capacidad de respuesta frente a fenómenos climáticos extremos. La nueva meta busca también contribuir al cumplimiento del Objetivo de Desarrollo Sostenible 15.3 de Naciones Unidas, que establece el compromiso internacional de combatir la desertificación, restaurar tierras y suelos degradados, así como avanzar a la neutralidad de la degradación antes de 2030. Brasil forma parte desde 1997 de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación y en 2015 aprobó una política nacional para combatirla, además de mitigar los efectos de las sequías. La COP17 reúne en la capital de Mongolia a representantes de gobiernos, científicos y organizaciones internacionales para debatir estrategias de restauración de tierras y manejo sostenible de los suelos, así como la adaptación a las sequías y al cambio climático. Fin

Por Vimag