BEIJING, 30 abr (Xinhua) — La reciente acción de Japón para restablecer los rangos militares de la Segunda Guerra Mundial por un “sentido del honor” constituye una violación de las normas existentes desde hace mucho tiempo e instaurará una percepción errónea, y esto también intensificará las heridas de las víctimas de guerra de Japón, dijo hoy jueves el portavoz de la cancillería de China, Lin Jian. Lin hizo estas declaraciones en una conferencia de prensa regular cuando se le pidió comentar la medida. Se informó que Japón decidió un plan para revisar los títulos de rango de las Fuerzas de Autodefensa (FAD) y tiene la intención de presentar este año un proyecto de ley ante la Dieta (Parlamento). La revisión incluye revivir los títulos de rangos militares de la Segunda Guerra Mundial, como “taisho” y “taisa”. Un alto cargo del Gobierno japonés dijo que la medida tiene como objetivo crear un entorno de trabajo con un sentido del honor y atraer y retener a los miembros de las FAD. Lin indicó que después de la Segunda Guerra Mundial, como nación derrotada, se le pidió a Japón que desarmara sus fuerzas militares y desmantelara su maquinaria de guerra. Varios años después, en 1954, al establecer las FAD, Japón optó por nombrar los rangos utilizando números y dejó de usar los de estilo militar utilizados en el antiguo ejército, añadió. Lin señaló que muchos japoneses creen que al adoptar un sistema de rangos de estilo no militar, Japón pretendía hacer un corte claro con el ejército de la época de la guerra de conformidad con el espíritu de la Constitución pacifista. “Esto demuestra que los títulos de rango no son en absoluto una cuestión meramente técnica para Japón”, subrayó Lin. Mencionó que en los últimos años, sin embargo, Japón ha estado presionando por una política de defensa más ofensiva, expansionista y peligrosa y ha roto su libro de reglas “pacifista”. “No podemos sino preguntar: ¿Sigue Japón sumido en el sueño de revivir el militarismo? ¿En qué se basa exactamente este ‘sentido del honor’?”, preguntó Lin. El auge del neomilitarismo en Japón representa una amenaza real para la paz y la estabilidad mundiales, indicó Lin, y agregó que el pueblo chino, junto con cualquier persona en el mundo que defienda la justicia, debe mantenerse en alerta máxima y salvaguardar firmemente el resultado de la victoria de la Segunda Guerra Mundial para que las tragedias de la historia no se repitan. Fin
