LA PAZ, 16 abr (Xinhua) — Las Reservas Internacionales Netas (RIN) bolivianas cayeron un 4,6 por ciento en el primer trimestre del año, lo que equivale a una disminución de 170,4 millones de dólares respecto al cierre de 2025, informó hoy jueves el Banco Central de Bolivia (BCB). De acuerdo con el informe trimestral del ente financiero, el descenso responde principalmente a la utilización de las reservas monetarias internacionales para cumplir obligaciones externas. En marzo, el país enfrentó el mayor pago de deuda de su historia reciente, con más de 500 millones de dólares desembolsados en un solo mes, según datos oficiales. La operación, presentada por el Gobierno como una señal de solvencia, implicó un uso directo de las reservas y expuso la fragilidad del colchón externo. El impacto fue inmediato, pues las divisas disponibles se redujeron de manera drástica desde más de 400 millones de dólares en febrero, a apenas 52 millones hacia el 20 de marzo, lo que refleja la presión sobre la liquidez en moneda extranjera. El Ejecutivo defendió la estrategia como necesaria para preservar la credibilidad financiera y evitar un mayor endeudamiento. “El mayor pago de deuda externa de nuestra historia se hizo ordenando la casa”, afirmó en marzo último el ministro de Economía, Gabriel Espinoza, quien sostuvo que el cumplimiento de esas obligaciones contribuyó a mejorar la percepción de riesgo del país en los mercados internacionales. En contraste con la caída general, el oro emergió como un amortiguador importante, ya que las reservas en ese metal aumentaron en 329,8 millones de dólares, impulsadas tanto por la compra de 0,6 toneladas en el mercado interno como por el alza sostenida de su cotización internacional, en un entorno de alta incertidumbre global. El informe del BCB subraya que el contexto externo continúa siendo adverso, con señales de desaceleración económica global, persistentes presiones inflacionarias y riesgos geopolíticos, en especial en Medio Oriente, que han fortalecido al dólar y consolidado al oro como refugio. En ese escenario, el BCB aseguró que mantiene una gestión prudente de las reservas, al priorizar la seguridad, liquidez y preservación del capital mediante inversiones conservadoras y diversificadas en emisores de alta calidad. Sin embargo, los datos reflejan tensiones estructurales, pues las reservas monetarias internacionales se redujeron en 356,5 millones de dólares durante el trimestre, mientras que las tenencias de Derechos Especiales de Giro (DEG) descendieron a 35,9 millones, afectadas por pagos de intereses y variaciones cambiarias vinculadas al Fondo Monetario Internacional. Para el segundo trimestre, el BCB anticipa un entorno aún incierto, condicionado por la evolución de los mercados financieros y de materias primas, en el que el oro podría mantenerse en niveles elevados, aunque volátiles, mientras que el dólar seguiría fortalecido, configurando un escenario complejo para la estabilidad externa de Bolivia. Fin

Por Vimag