BEIJING, 7 oct (Xinhua) — Vestida con el espléndido traje de una consorte imperial de la dinastía Qing (1644-1911), Pan Yuanyuan lanzó una acusación dramática de adulterio contra su rival palaciega…, y luego estalló en carcajadas. Esta profesora universitaria de Hengyang, ciudad de la provincia de Hunan, en el centro de China, viajó a Hengdian World Studios, en la provincia oriental de Zhejiang, para recrear una de sus escenas favoritas de una serie de televisión. Sin embargo, pronunciar las líneas frente a la cámara resultó más desafiante de lo que lo había imaginado cuando la imitaba en la sala de su casa. “No te rías”, le aconsejó amablemente el director. “Estás aquí para derrotar a tu rival”. Tras varias tomas, Pan encontró su ritmo. El rodaje tomó unos 40 minutos, y cuando envió el video editado a su familia, lo que más le sorprendió fue la reacción de su madre: “¿Puedo yo también hacer eso?”. En un reportaje reciente, el periódico en inglés China Daily informó que en Hengdian, la mayor base de producción cinematográfica y televisiva del mundo, a menudo llamada el “Hollywood de China”, ese deseo de protagonizar una película está impulsando un nuevo modelo de negocio: Paquetes personalizados de producción de microseries que no solo venden sueños de la gran pantalla a los turistas comunes, sino que también impulsan el consumo en los hoteles, restaurantes y atracciones locales. Por 388 yuanes (57 dólares), un paquete básico incluye el vestuario, el maquillaje, la utilería, la dirección en escenario, el rodaje y la edición en posproducción. Con el apoyo de directores profesionales y actores de reparto que interpretan papeles secundarios, las grabaciones duran menos de una hora, y se entrega en dos horas y media un video vertical ya terminado y listo para publicar en las redes sociales. Este servicio supone una evolución en las expectativas de los turistas. “Nuestro equipo comenzó a filmar micropelículas para visitantes en 2011, estableciendo una empresa dedicada al turismo cultural en 2015”, relata Zhang Jinquan, un director de la unidad de micropelículas de Hengdian World Studios. “Pero este verano, el negocio experimentó un auge sin precedentes. Ahora ofrecemos de 30 a 40 guiones. En los días pico, un solo director puede manejar 20 producciones cortas, con un cliente sentándose en la silla de maquillaje en el momento en que otro pasa al set”. El formato creativo ha evolucionado junto con los hábitos de visualización de los consumidores. Lyu Hongxia, una guionista de Hengdian, señala que antes los visitantes preferían producciones más lentas y casuales que duraban aproximadamente 10 minutos. Hoy en día, impulsados por los contenidos de las plataformas de videos cortos, los visitantes exigen escenas emocionalmente intensas de ritmo rápido que duran de 90 segundos a dos minutos. “Muchos turistas llegan con un objetivo específico: Solo quieren entregar esa famosa línea viral”, cuenta Lyu. El atractivo se ha expandido mucho más allá de la demografía más joven. En un caso, una familia de Beijing reservó un papel de matriarca imperial para una pariente que celebraba su cumpleaños número 70. Los viajeros de mayor edad también están impulsando la demanda de micropelículas horizontales, de pantalla ancha, según Ma Qianyi, representante de publicidad del equipo de micropelículas del estudio. Diseñado típicamente para grupos turísticos de entre 20 y 25 personas, los clientes de la tercera edad representan aproximadamente el 60 por ciento de los participantes en este formato, y el resultado son producciones de cinco a ocho minutos. Las recreaciones de aclamadas intrigas del palacio imperial, como la exitosa serie de televisión de 2011 Emperatrices en el palacio, siguen siendo los guiones más buscados. Esta tendencia también ha traspasado fronteras. El equipo de Zhang ha dirigido a visitantes de Malasia, Singapur y República de Corea, muchos de los cuales se animaron a visitar el lugar tras ver en internet exitosas series chinas de épocas pasadas. Wu Liyun, profesor de la Academia de Cultura y Turismo de China de la Universidad de Estudios Internacionales de Beijing, señala que esta tendencia satisface necesidades psicológicas específicas de los consumidores, especialmente de los grupos de edad avanzada. “Las series televisivas se trasladan al mundo real”, dice Wu. “Para los adultos mayores, esto les ofrece una vía para cumplir ambiciones artísticas que pueden haber tenido toda la vida, crea un valor emocional a un costo modesto y proporciona un contenido rico y compartible que fomenta la conexión entre iguales”, explica. Hengdian está extendiendo esta atmósfera teatral al sector hotelero en general. Algunos hoteles locales registran ahora a los huéspedes como miembros de un elenco, dejando en las camas hojas de llamado de producción en lugar de las tradicionales cartas de bienvenida. A lo largo de su estancia, los huéspedes pueden ganar “honorarios de actuación” simbólicos mediante la participación en desafíos interactivos diurnos en las áreas turísticas, que más tarde pueden ser canjeados por comodidades del hotel y servicios especializados a la habitación. Por las noches, el servicio a la puerta a menudo es entregado por personal vestido con trajes de época, como los sirvientes del palacio imperial, que sirve bebidas o suministra emplastos de hierbas para los pies mientras se mantiene juiciosamente en el papel. Esta mezcla perfecta de producción cinematográfica y hostelería transforma todo el viaje en un juego de rol continuo, alentando a los visitantes a prolongar sus estancias y gastar más en el sitio. Esta diversificación creativa llega en medio de cambios estructurales en la industria cinematográfica. Según datos reportados por la Televisión Central de China, el ritmo de las producciones nacionales de cortometrajes comerciales en Hengdian se moderó en el primer trimestre del año, liberando temporalmente instalaciones de producción, escenarios y personal técnico. Los rodajes turísticos han ayudado a cerrar esa brecha, redistribuyendo activos ociosos en entretenimiento orientado al consumidor. Xu Hong, decana de la Facultad de Turismo y Gestión de Servicios de la Universidad de Nankai, afirma que los activos escénicos se deprecian independientemente de si las cámaras graban o no. Si los proyectos de turismo experiencial generan ingresos para cubrir costos variables, hacen una contribución económica sólida a las bases de producción. Sin embargo, Xu advirtió a otros destinos que no replicaran ciegamente el modelo. La ventaja competitiva de Hengdian se basa en décadas de infraestructura consolidada, propiedad intelectual emblemática y equipos técnicos con amplia experiencia. De acuerdo con la educadora, a otras regiones les convendría más diseñar experiencias interactivas en torno a sus activos culturales y folclor locales. Para mantener el impulso una vez que la novedad se desvanezca, los operadores deben diversificar su repertorio, aconsejó el profesor Wu, e hizo hincapié en la necesidad de contar con estándares de producción más estrictos, guiones variados adaptados a viajeros de todas las edades y una mayor vigilancia en materia de derechos de propiedad intelectual a la hora de parodiar producciones de gran audiencia. Fin
