RÍO DE JANEIRO, 21 sep (Xinhua) — La creciente presencia de empresas chinas en el mercado brasileño está ampliando la cooperación económica entre las dos mayores economías de América Latina y Asia, con nuevas inversiones en tecnología, producción local, movilidad eléctrica, servicios digitales, alimentación y comercio electrónico. El movimiento refleja una evolución de la relación económica bilateral, que incorpora cada vez más producción local, innovación tecnológica y desarrollo de cadenas de suministro dentro de Brasil. Uno de los sectores donde esta expansión es más visible es el de la movilidad. En Brasil operan en la actualidad más de una docena de marcas chinas de vehículos eléctricos, entre ellas BYD, Haval, Geely y Caoa Chery, algunas con producción local. BYD, que comenzó en 2015 a producir chasis para autobuses eléctricos en Campinas, ha ampliado sus actividades a módulos fotovoltaicos, camiones eléctricos y otras soluciones de movilidad. La empresa dispone además de más de 150 cargadores rápidos en Brasil y prepara una tecnología capaz de elevar la carga de una batería del 10 al 70 por ciento en unos cinco minutos. La compañía destina además 5.500 millones de reales (1.075 millones de dólares) a su complejo automotor de Camaçari, en Bahía, reforzando su apuesta por la producción local y por el desarrollo de nuevas tecnologías en Brasil. “Brasil tiene una serie de oportunidades para aplicar tecnología limpia en diferentes áreas de la movilidad y la energía. No estamos hablando solamente de automóviles, sino también de transporte público, logística, infraestructura y generación de energía”, explicó a Xinhua el economista Roberto Dumas, profesor del Instituto de Enseño y Pesquisa (Insper). La presencia empresarial china se extiende también al sector de alimentos y bebidas. La compañía Mixue abrió en abril su primera tienda en Brasil, en São Paulo, convirtiendo al país en el primero fuera de Asia-Pacífico en recibir una inversión de la empresa. Mixue prevé invertir unos 3.000 millones de reales (unos 587 millones de dólares) hasta 2030, abrir al menos 1.000 establecimientos y construir una fábrica en Brasil. “Brasil es la mayor economía de América del Sur y posee un mercado consumidor amplio, joven y bastante abierto a nuevas experiencias de consumo”, agregó Dumas, quien recordó que la empresa también adapta sus productos a los gustos locales, incorporando sabores y características vinculados al mercado brasileño. En los servicios digitales, la plataforma de movilidad 99, adquirida por la china DiDi en 2018, constituye otro ejemplo de cooperación empresarial. La compañía cuenta con 85 millones de usuarios activos, opera en más de 4.400 ciudades y trabaja con más de 2,5 millones de conductores asociados. “Brasil fue el primer movimiento internacional de la compañía y hoy es nuestro mayor mercado fuera de China y uno de los principales motores de crecimiento de nuestra estrategia global”, afirmó Bruno Rossini, director de comunicación de 99. La plataforma ofrece servicios de movilidad, logística, entrega de alimentos y servicios financieros, además de desarrollar proyectos de integración con el transporte público. Otro sector de creciente cooperación es el de los electrodomésticos. Midea produce en Brasil refrigeradores, lavadoras y equipos de climatización y considera al país su segundo mayor mercado fuera de China. En Minas Gerais, la empresa suma inversiones por 828 millones de reales (unos 161 millones de dólares), incluidos 630 millones de reales (123 millones de dólares) para construir una fábrica en Pouso Alegre. “Brasil es estratégico para el grupo chino por su tamaño, potencial de crecimiento y relevancia de las categorías de climatización y electrodomésticos”, comentó Dumas. El comercio electrónico completa este proceso de diversificación. AliExpress está presente en Brasil desde hace 15 años y en 2024 estableció una alianza con Magazine Luiza para ampliar la oferta de productos y conectar a consumidores y vendedores brasileños con el mercado internacional. Brasil se encuentra entre los cinco mayores mercados mundiales de AliExpress, según la empresa. “Nuestro objetivo es integrar el ecosistema brasileño a la cadena global de comercio, generando oportunidades para los vendedores locales y ofreciendo la mejor experiencia posible al consumidor”, afirmó Briza Bueno, directora general de AliExpress en Brasil y América Latina. La expansión empresarial china muestra una nueva etapa de la relación entre Brasil y China, en la que comercio, inversión, producción local e innovación tecnológica avanzan conjuntamente. La diversificación de estas actividades permite ampliar las opciones para los consumidores brasileños, incorporar nuevas tecnologías y fortalecer las capacidades industriales y de servicios del país, al tiempo que Brasil se consolida como un mercado estratégico para las empresas chinas en América Latina. Fin
