BRASILIA, 18 sep (Xinhua) — La interferencia de Estados Unidos en el proceso electoral en Brasil, a través de sanciones económicas y políticas, no solo condiciona el escenario político brasileño, sino que tiene impacto regional, y debe dar mayor relevancia a la cuestión de la soberanía nacional en el tramo final de la campaña, subrayó en entrevista con Xinhua el politólogo Maurício Santoro. El también profesor del Departamento de Relaciones Internacionales de la Universidad del Estado de Río de Janeiro remarcó que la interferencia es inédita desde la redemocratización, a mediados de los años 1980. “En el pasado, durante el período de la dictadura militar, o antes, en los años 50, había mucha interferencia de Estados Unidos en la política interna brasileña. Parecía ser algo que había quedado en el pasado”, señaló. A medida que Brasil se desarrolló económicamente, pasó a tener una política exterior más firme frente a Estados Unidos y Europa, estableció asociaciones con otros países, y la intervención norteamericana quedó rezagada. Sin embargo, con el regreso de cierta agenda política sobre Latinoamérica en Washington, la injerencia tuvo un segundo aire, resumió el entrevistado. La intromisión “se manifiesta hoy en las presiones relacionadas con los aranceles, las disputas comerciales, las sanciones estadounidenses y, básicamente, en el hecho de que una fuerte influencia estadounidense está actuando entre bastidores. Así, están apoyando a determinado grupo político de oposición y creando una serie de dificultades para el país”, explicó. Según Santoro, las interferencias ocurren en una coyuntura en la que Brasil está muy polarizado, lo que vuelve al país vulnerable a ese tipo de presión. Algunos grupos políticos buscan manifestarse a favor de Estados Unidos y esperan obtener algún tipo de beneficio. A pesar de las presiones, según Santoro, la interferencia no ha sido un tema crucial para el electorado. “Lo que ha dominado los debates electorales son los problemas internos de Brasil, las dificultades relacionadas con la economía, las denuncias de corrupción y los problemas de seguridad pública”, ilustró el especialista. Santoro dijo que es posible que en la etapa final de la elección, en medio de una disputa muy reñida, el Gobierno brasileño se esfuerce por hablar de la importancia de la soberanía y de temas como la autonomía de Brasil frente a Estados Unidos. “El programa de Gobierno del presidente Lula, por ejemplo, da gran importancia a la cuestión de la soberanía, a la importancia de las inversiones en defensa, pero hasta ahora no ha sido realmente un tema que haya movilizado los debates electorales”, reiteró. Señaló que la incidencia internacional en las elecciones puede tener consecuencias legales y recordó que existen sospechas de financiamiento ilegal a través de un fondo de inversiones, que llevó al gobernante Partido de los Trabajadores a solicitar una investigación ante el Supremo Tribunal Federal. “En la legislación brasileña está prohibido que cualquier político brasileño, cualquier partido brasileño, reciba este tipo de financiamiento del exterior. Y si se comprobara que hubo financiamiento ilegal de campaña, podría incluso llevar a la pérdida del mandato de esos políticos, a una anulación, a la impugnación de ese resultado electoral”, apuntó. Fin

Por Vimag