Por Chevige González Marcó CARACAS, 12 ago (Xinhua) — Sudamérica ha sido golpeada por dos fuertes y destructivos terremotos, primero en Venezuela, donde ocurrieron dos eventos sísmicos seguidos el pasado 24 de junio, y el lunes último en Colombia, situación que genera temor entre la población ante la posibilidad de que se presenten sismos similares en otros países de América Latina. A pesar de las preocupaciones, hasta ahora no hay una frecuencia anómala en la ocurrencia de sismos en la región, señaló a Xinhua el presidente de la Sociedad Venezuela de Geología, Feliciano De Santis. “Si tú te revisas los catálogos internacionales anuales, la sismicidad es muy copiosa en el mundo”, dijo De Santis, quien agregó que cada año se producen entre 15 y 20 sismos con magnitudes comprendidas entre 7 y 8. De Santis sostuvo que de forma casuística ocurrieron los dos eventos muy cercanos en Venezuela y Colombia. NO SE PUEDE DEMOSTRAR QUE SISMOS EN VENEZUELA Y COLOMBIA ESTÉN CONECTADOS Uno de los factores que ha causado preocupación en la región es la cercanía entre los eventos sísmicos ocurridos en Venezuela y Colombia; sin embargo, no se puede comprobar que ambos sucesos se interrelacionen. “La relación entre ambos, sí, seguramente la hay, pero nosotros no dominamos esos mecanismos de relación”, señaló De Santis sobre la posibilidad de conexión entre los terremotos en el norte de Sudamérica. El experto precisó que los dos sismos ocurren en una placa en común, que es la placa sudamericana. En el caso venezolano, el contacto ocurrió con la placa del Caribe, mientras que el caso colombiano el choque fue con la placa de Nazca, en el Pacífico. De Santis detalló que, en el caso venezolano, “la característica tectónica principal es que se pueden generar sismos del orden que vimos, 7,5-7,6, normalmente superficiales; en tanto que en Colombia el evento se produce por subducción (sismos profundos)”. El especialista mencionó otra diferencia, al señalar que en Venezuela “tuvimos un pulso muy fuerte por ser un sismo superficial y un sismo de campo cercano”. En el caso colombiano, “por ser un sismo profundo, se extiende a una mayor área de daño, es decir, tienes daños en menor cuantía, pero más extendida en área afectada”, indicó. ¿PODEMOS PREDECIR CUÁL SERÁ EL SIGUIENTE PAÍS DE LA REGIÓN EN SUFRIR UN SISMO? Además de los fuertes terremotos en Venezuela y Colombia, otros países de la región han sentido sismos en menor escala en los últimos meses, entre ellos, Perú, México y Chile. “Estas cosas no se predicen, no hay forma de hacer ninguna predicción”, subrayó De Santis, al añadir que más importante que intentar predecir sismos es “trabajar durísimo en el tema de la prevención”. De Santis consideró que “lo importante es las edificaciones, o sea, el modelo de sociedad que tenemos y cómo construimos”. La cantidad de edificios colapsados en Venezuela y Colombia es uno de los hechos más impactantes para la opinión pública regional, allí fue donde se perdieron más vidas. “Tenemos que trabajar en la mejora de las técnicas constructivas, en las mejoras de las normas, pero no basta que nada más se hagan buenas normas, sino que luego se supervise su implementación”, reiteró De Santis. El geólogo se refirió a Chile como uno de los ejemplos en cuanto a la construcción antisísmica y donde los daños son mínimos. A la par del asunto de las normas y técnicas constructivas, es preciso fomentar la cultura sísmica, “saberse comportar cuando ocurren estos eventos. Yo creo que con esas dos medidas gruesas es bastante”, agregó. Fin

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