Por Gerardo Laborde MONTEVIDEO, 5 jun (Xinhua) — La decisión de Uruguay de eliminar el requisito de visa para los ciudadanos chinos constituye un paso relevante para atraer visitantes del país asiático, aunque su impacto dependerá de que la medida sea complementada con acciones de promoción, mejoras logísticas y cooperación regional, opinó este viernes el académico Ignacio Bartesaghi. “Las visas son claramente un inhibidor para viajar y, por supuesto, también para los negocios”, afirmó Bartesaghi en entrevista con Xinhua. El director del Instituto de Negocios Internacionales de la Universidad Católica (UCU) consideró que la eliminación de este requisito representa “un aliciente o un acelerador del potencial que tiene el chino que quiere venir a Uruguay”. El canciller uruguayo, Mario Lubetkin, anunció el jueves el inicio del proceso para eximir de visa a los ciudadanos chinos, una medida orientada a facilitar el ingreso de visitantes de esa nacionalidad. Bartesaghi destacó que el turismo emisor chino mantiene una expansión sostenida a nivel global y señaló que se trata de viajeros con un nivel de gasto superior al promedio internacional. “No es solo un turismo que crece, sino que es un turismo que gasta”, indicó el académico. No obstante, advirtió que Uruguay aún carece de una política específica para captar ese mercado. “No hay una estrategia definida clara con respecto al turismo chino”, sostuvo, al considerar que las acciones promocionales desarrolladas hasta ahora han sido limitadas. El experto señaló que, además de flexibilizar los requisitos migratorios, el país debe avanzar en aspectos logísticos y de promoción. Entre ellos mencionó el aprovechamiento de conexiones aéreas regionales y el desarrollo de campañas adaptadas a los hábitos de consumo digital de los viajeros chinos. Asimismo, consideró fundamental coordinar esfuerzos con otros destinos sudamericanos para diseñar circuitos regionales que incluyan varios países en un mismo viaje. “La potencialidad depende de complementar la exención de visas con acciones logísticas, de promoción y de cooperación regional”, afirmó. Para Bartesaghi, la medida anunciada por Uruguay es “sumamente importante”, aunque insistió en que su éxito dependerá de que esté acompañada por inversiones y una estrategia integral. “La condición de eliminar visas es necesaria, más que necesaria, pero todavía no suficiente”, concluyó el académico. Según cifras oficiales, Uruguay recibió unos 16.000 ciudadanos chinos en 2025 y en los primeros cuatro meses de este año registró 5.000 ingresos de esa nacionalidad. El gobierno espera superar los 20.000 visitantes chinos al cierre del año. El turismo aporta entre el 7 y el 8 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) uruguayo, considerando sus efectos directos e indirectos, y constituye una de las principales fuentes de ingreso de divisas del país junto con el complejo agroexportador. Fin
