Por José Aguiar LIMA, 5 jun (Xinhua) — Roberto Helbert Sánchez Palomino, candidato por el partido Juntos por el Perú (izquierda), competirá el domingo en segunda vuelta contra la derechista Keiko Fujimori por la Presidencia, ceñido a un programa político que busca captar a los sectores rurales de la nación sudamericana. A sus 57 años, el actual legislador busca alcanzar la jefatura del Estado tras obtener el segundo lugar en la primera vuelta de los comicios generales de abril, con algo más del 12 por ciento de los votos, suficientes para superar por estrecho margen a sus más cercanos competidores. El aspirante cursó estudios de Psicología Social en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, ubicada en Lima, capital del país, y se desempeñó en el ámbito de la psicoterapia individual y grupal antes de incursionar en política. Durante el Gobierno de Pedro Castillo (2021-2022), fue ministro de Comercio Exterior y Turismo. Sánchez estructuró su campaña en torno a la defensa del legado político del destituido y encarcelado Castillo, en la que destacan símbolos característicos del exmandatario (como su sombrero) durante sus actividades proselitistas. Aunque en primera vuelta propuso reformas estatales radicales, de cara al balotaje Sánchez muestra un perfil moderado, con la incorporación como asesor del economista y exministro Pedro Francke, de orientación tecnocrática, con el propósito de generar certidumbre institucional. Su equipo técnico reiteró su compromiso de respetar los contratos de explotación minera vigentes y mantener la estabilidad financiera, lo que descarta medidas vinculadas a la expropiación de activos o la afectación del ahorro privado. Plantea, igualmente, que garantizará la actual política monetaria del Estado y el respaldo a la autonomía del Banco Central de Reserva del Perú, cuyo presidente, Julio Velarde, permanecerá en el cargo, de acuerdo con declaraciones del candidato. No obstante, el programa político de segunda vuelta insiste en ejecutar una reforma constitucional con la finalidad de sustituir la Carta Magna de 1993, redactada durante el régimen del fallecido expresidente Alberto Fujimori (1990-2000). El candidato de Juntos por el Perú propone también un incremento en el monto de la remuneración mínima vital, con el argumento de que resulta indispensable para mitigar los efectos de la inflación sobre los sectores más vulnerables. En materia de seguridad, Sánchez plantea la derogación inmediata de aquellas normas legales que considera contrarias a la lucha contra la criminalidad, mientras busca optimizar el funcionamiento del sistema de justicia penal. El programa comprende una reestructuración de la Policía Nacional para retirar a los miembros involucrados en redes de corrupción y garantizar de manera simultánea la fortaleza técnica y operativa del personal que combate la delincuencia. Finalmente, el plan de gobierno en el eje social propone la aplicación de la “muerte civil” (inhabilitación perpetua) para los funcionarios públicos sentenciados por delitos de corrupción y dispone la expulsión de los ciudadanos extranjeros que cometan actos delictivos dentro del territorio nacional. Fin
