LA HABANA, 14 may (Xinhua) — Cuba atraviesa una de las mayores crisis eléctricas de los últimos años tras el agotamiento del combustible importado desde Rusia y el deterioro del Sistema Electroenergético Nacional (SEN), una situación que ha provocado apagones prolongados en gran parte de la isla, informaron autoridades cubanas. La Unión Nacional Eléctrica (UNE) confirmó este jueves una caída parcial del sistema electroenergético que dejó sin servicio a varias provincias del oriente del país, después de que una falla en una de las principales líneas de transmisión afectara la estabilidad de la red nacional. Aunque la interrupción afectó territorios desde la provincia de Ciego de Ávila, en el centro de Cuba, hasta Guantánamo, en el extremo oriental de la isla, la UNE informó que el sistema inició un proceso de recuperación durante la mañana mediante microsistemas independientes y conexiones parciales a la red nacional. La UNE señaló en su reporte diario que el miércoles el país registró una afectación máxima de 2.153 megavatios (MW) durante el horario de mayor consumo nocturno, una de las cifras de déficit más elevadas reportadas en Cuba en los últimos años. Para la noche de este jueves, las autoridades prevén una afectación superior a los 2.200 MW si se mantienen las actuales condiciones de generación. El parte oficial indicó además que varias unidades termoeléctricas permanecen fuera de servicio por averías o mantenimiento, junto con limitaciones en la generación térmica y la salida temporal de la central de Moa, en el oriente de Cuba. El ministro de Energía y Minas de Cuba, Vicente de la O Levy, afirmó el miércoles en conferencia de prensa que las dificultades para acceder al combustible redujeron la capacidad de generación nacional. Explicó que Cuba permaneció cerca de cuatro meses sin recibir un barco de combustible y la única excepción fue la llegada de unas 100.000 toneladas de crudo donadas por Rusia a finales de marzo, las cuales permitieron reducir los apagones durante varias semanas tras el procesamiento del combustible. Sin embargo, el alivio fue temporal porque el crudo ruso “se agotó” y el país quedó otra vez sin reservas para la generación de electricidad, según De la O Levy, ya que Cuba produce alrededor del 40 por ciento del combustible que consume y requiere la llegada mensual de al menos ocho buques de este tipo para cubrir la demanda nacional. A la escasez de combustible se suma el deterioro de las centrales termoeléctricas, muchas con más de cuatro décadas de explotación y afectadas por déficit de inversiones, falta de mantenimiento y averías recurrentes, factores que reducen la estabilidad del SEN y limitan la respuesta ante los picos de consumo. Las autoridades cubanas también señalaron que el aumento de las temperaturas elevó la demanda eléctrica en todo el país y dejó al sistema sin margen operativo. Fin
