BEIJING, 9 may (Xinhua) — El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, afirmó este 8 de mayo que Washington había proporcionado “6 millones de dólares en ayuda humanitaria” a Cuba y que su Gobierno había ofrecido además “100 millones de dólares” en colaboración a la isla. La afirmación de Rubio recibió una respuesta inmediata del Gobierno cubano, que rechazó las declaraciones. La Habana las calificó de “fábula” y las sumó a otros dichos de Washington que carecen de soporte, como que no existe un “bloqueo petrolero” contra la isla y que Cuba es una “amenaza para la seguridad nacional”. La Habana sostiene que tales afirmaciones contradicen las propias medidas adoptadas por Washington y la realidad económica que enfrenta el país caribeño. “100 millones en ayuda humanitaria” El 8 de mayo, durante una rueda de prensa en Roma tras su encuentro con el papa León XIV, Rubio afirmó que Washington había proporcionado “6 millones de dólares en ayuda humanitaria” canalizados a través de Cáritas, asegurando que Estados Unidos había ofrecido además “100 millones de dólares en ayuda humanitaria” al Gobierno cubano. “Estamos dispuestos a hacer más”, declaró Rubio, al tiempo que responsabilizó a La Habana de no aceptar dicha asistencia. La respuesta de la isla no tardó en llegar. El canciller cubano, Bruno Rodríguez, cuestionó públicamente la afirmación y aseguró que Rubio “fabrica la fábula de un supuesto ofrecimiento de ayuda valorado en 100 o más millones de dólares”. “¿Dónde están, a qué los dedicaría?”, preguntó Rodríguez en esa oportunidad en redes sociales, al tiempo que recordó “las cifras en miles de millones de dólares que cuesta a Cuba la guerra económica”. El jefe de la diplomacia cubana sostuvo además que Washington mantiene restricciones que afectan el acceso de la isla a ingresos, tecnología, combustible, alimentos y medicinas. “No existe un bloqueo petrolero” Otra de las declaraciones, emitida el 6 de mayo, que provocó rechazo en La Habana fue la afirmación de Rubio de que “no existe un bloqueo petrolero contra Cuba”. El secretario de Estado sostuvo en la Casa Blanca que la crisis energética de la isla se debía principalmente al fin de los suministros preferenciales desde Venezuela y a problemas internos de gestión. “No existe un bloqueo petrolero contra Cuba como tal. Cuba solía recibir petróleo gratis de Venezuela. Les daban bastante petróleo gratis. Ellos tomaban como el 60 por ciento de ese petróleo y lo revendían por dinero. Ni siquiera beneficiaba a la gente”, afirmó. Sin embargo, el Gobierno cubano argumenta que las sanciones estadounidenses sí afectan directamente la llegada de combustible a la isla. Rodríguez acusó a Rubio de “mentir” y aseguró que Washington “intimida y amenaza” a proveedores y empresas vinculadas al transporte de combustible hacia Cuba. “En cuatro meses, solo un barco de combustibles ha llegado a Cuba”, señaló el canciller, quien calificó las medidas estadounidenses como un “cerco petrolero criminal”. En los últimos años, Estados Unidos ha impuesto sanciones contra empresas navieras, aseguradoras y entidades financieras relacionadas con el suministro energético hacia la isla, medidas que, según La Habana, han agravado los apagones y las dificultades económicas internas. “Amenaza para la seguridad nacional” La tensión se agravó el 1 de mayo, cuando el presidente estadounidense, Donald Trump, firmó una nueva orden ejecutiva que amplía las sanciones secundarias contra el sector energético cubano e impone restricciones a bancos extranjeros con vínculos con La Habana. La Casa Blanca justificó las medidas alegando que Cuba representa una “amenaza externa inusual y extraordinaria para la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos”. Ese mismo día, Trump lanzó nuevas amenazas contra la isla, afirmando que Estados Unidos podría “tomar control de Cuba” tras el retorno de fuerzas militares involucradas en Oriente Medio. El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, calificó las declaraciones como una escalada “peligrosa y sin precedentes” en las amenazas de agresión contra Cuba. Por su parte, Bruno Rodríguez consideró “absurdo” que Washington presente a Cuba como una amenaza para “la mayor potencia militar, tecnológica y económica del mundo”. “Cuba es un país en desarrollo, relativamente pequeño y sometido a una guerra económica brutal”, afirmó. En una entrevista concedida posteriormente a la estadounidense ABC News en La Habana, Rodríguez aseguró que Cuba tomaría “muy seriamente” cualquier amenaza militar y advirtió sobre las posibles consecuencias de una escalada. “Parece que el Gobierno de Estados Unidos ha escogido un camino peligroso”, afirmó. Las recientes controversias reflejan, según especialistas, las profundas divergencias entre Washington y La Habana sobre el impacto y la naturaleza de las sanciones estadounidenses. Mientras Estados Unidos sostiene que sus medidas buscan presionar políticamente al Gobierno cubano, la isla denuncia que tales acciones afectan directamente a la población y contradicen el discurso oficial estadounidense sobre ayuda humanitaria y libertad económica. Fin
