RÍO DE JANEIRO, 10 abr (Xinhua) — La carga tributaria bruta de Brasil alcanzó el 32,4 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) en 2025, el nivel más alto de la serie histórica iniciada en 2010, reveló este viernes el Tesoro Nacional. La entidad detalló en un informe que el indicador, que mide la proporción de impuestos, contribuciones y tasas recaudadas por el Estado en relación con el tamaño de la economía, registró un aumento de 0,18 puntos porcentuales frente a 2024. El avance fue impulsado principalmente por el Gobierno federal, cuya carga tributaria aumentó 0,26 puntos porcentuales del PIB, mientras que los municipios aportaron 0,03 puntos y, en contraste, los estados registraron una caída de 0,10 puntos porcentuales. Entre los factores que explican el aumento destacan los mayores ingresos por el impuesto sobre la renta retenido en la fuente, que avanzó 0,23 puntos del PIB, así como la recaudación del impuesto sobre operaciones financieras, que creció 0,10 puntos porcentuales, impulsada por el aumento de las operaciones de crédito y cambio y por ajustes en las alícuotas. También contribuyó el incremento de las contribuciones a la seguridad social del régimen general, que subieron 0,12 puntos porcentuales del PIB, en línea con la recuperación del empleo formal y la reanudación gradual de la tributación sobre la nómina. En el ámbito estatal, el desempeño fue inferior al crecimiento de la economía, debido principalmente a la reducción de 0,09 puntos porcentuales del PIB en la recaudación del impuesto sobre la circulación de mercancías y servicios, a pesar del aumento nominal de los ingresos. Por su parte, los municipios registraron un leve incremento de la carga tributaria, impulsado sobre todo por el impuesto sobre servicios, en línea con la expansión del sector terciario, además de una contribución menor de tributos sobre la propiedad como el impuesto predial. La estructura de la carga tributaria se mantuvo relativamente estable en 2025: los impuestos sobre bienes y servicios continuaron como la principal fuente de ingresos, aunque redujeron ligeramente su participación en el PIB, mientras que los tributos sobre la renta, las ganancias y el capital aumentaron su peso relativo. A pesar del incremento, la carga tributaria de Brasil se mantiene cercana a la de economías desarrolladas y ligeramente por debajo del promedio de los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), que ronda el 34 por ciento del PIB. Fin
