BANGKOK, 27 mar (Xinhua) — El primer ministro de Tailandia, Anutin Charnvirakul, emitió hoy viernes una instrucción a todos los gobernadores provinciales, en la que ordenó la aplicación inmediata y estricta de la ley contra el acaparamiento de combustible, la especulación de precios y el contrabando transfronterizo. Durante una conferencia urgente, Anutin ordenó la creación inmediata de “salas de guerra” centrales y provinciales para monitorear de manera continua los suministros de energía y los precios del mercado. Anutin encomendó a los gobernadores aplicar rigurosamente las leyes contra los oportunistas que explotan la crisis actual, y añadió que cualquier irregularidad en el volumen de combustible o en los precios debe enfrentarse con acciones legales inmediatas y ser reportada al Gobierno sin demora. Asimismo, se ordenó a los funcionarios utilizar toda su autoridad para inspeccionar las refinerías de petróleo locales y evitar el almacenamiento de suministros. Anutin aclaró que el suministro nacional de combustible en Tailandia es fundamentalmente seguro. En condiciones normales, la demanda diaria interna es de aproximadamente 67 millones de litros, mientras que las refinerías de la nación producen alrededor de 77 millones de litros al día. Sin embargo, la ansiedad pública ha provocado una grave “demanda de pánico”, lo que ha elevado el consumo hasta los 87 millones de litros diarios, cifra que supera ampliamente la capacidad de producción, indicó. Este aumento sin precedentes obligó al Gobierno a liberar los precios del combustible y permitir que fluyan de acuerdo con los mecanismos del mercado, una intervención necesaria para prevenir la escasez absoluta en todo el país y restaurar el equilibrio del suministro, añadió. Para mitigar el impacto financiero, el primer ministro aseguró que el Gobierno está formulando rápidamente medidas de correctivas integrales destinadas a apoyar a los sectores demográficos vulnerables, al sector de logística y transporte, y a los trabajadores agrícolas. Fin

Por Vimag