MÚNICH, Alemania, 15 feb (Xinhua) — El presidente de la Conferencia de Seguridad de Múnich (CSM), Wolfgang Ischinger, subrayó hoy domingo las crecientes dudas dentro de la relación transatlántica al concluir el encuentro de tres días en la ciudad alemana. En sus declaraciones de clausura, Ischinger dijo que el Informe de Seguridad de Múnich, titulado “Bajo destrucción”, generó diversas opiniones. Mientras que el canciller alemán, Friedrich Merz, argumentó que el sistema internacional no solo está bajo ataque, sino que “ya se ha ido”, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, pidió su “renovación y restauración”. Ischinger se refirió a crecientes preguntas sobre si lo “que solíamos llamar el Occidente” aún comparte valores comunes, se adhiere a las mismas normas y si realmente se mantiene en el mismo bando. También se refirió a las advertencias expresadas por los participantes de Dinamarca y Groenlandia, señalando que si se cruzan ciertos límites, deben ser tomados en serio. Al abordar la crisis ucraniana, Ischinger describió su resultado como una “cuestión existencial para Europa” que conformará el futuro del continente en diversas formas. Subrayó que esta realidad debe ser reconocida no solo en toda Europa sino también en Estados Unidos. La 62ª CSM, celebrada de viernes a domingo, se centró en cuestiones como la seguridad y la defensa europeas, el futuro de las relaciones transatlánticas y las visiones contrapuestas respecto al orden mundial. Fin

Por Vimag