(260128) — URUMQI, 28 enero, 2026 (Xinhua) — Imagen del 20 de enero de 2026 de Huanishibek Slanbek (i) ayudando a una clienta a probarse unos esquís de piel, en Altay, en la región autónoma uygur de Xinjiang, en el noroeste de China. En las laderas meridionales de las montañas de Altái, que abarcan Mongolia, Rusia, China y Kazajistán, se encuentra Altay, una pequeña ciudad que antaño era poco conocida incluso para muchos chinos. Lo que antaño era un clima aislante se ha convertido en el mayor atractivo de Altay, atrayendo la atención por el esquí y creando oportunidades en una amplia gama de sectores. En Altay, los esquís de piel eran antiguamente herramientas esenciales que ayudaban a los antepasados a sobrevivir los duros inviernos. Los registros locales rastrean la actividad humana relacionada con el esquí en este lugar a hace unos 10.000 años. (Xinhua/Aman) (jg) (da)
(260128) -- URUMQI, 28 enero, 2026 (Xinhua) -- Imagen del 20 de enero de 2026 de Huanishibek Slanbek (i) ayudando a una clienta a probarse unos esquís de piel, en Altay, en la región autónoma uygur de Xinjiang, en el noroeste de China. En las laderas meridionales de las montañas de Altái, que abarcan Mongolia, Rusia, China y Kazajistán, se encuentra Altay, una pequeña ciudad que antaño era poco conocida incluso para muchos chinos. Lo que antaño era un clima aislante se ha convertido en el mayor atractivo de Altay, atrayendo la atención por el esquí y creando oportunidades en una amplia gama de sectores. En Altay, los esquís de piel eran antiguamente herramientas esenciales que ayudaban a los antepasados a sobrevivir los duros inviernos. Los registros locales rastrean la actividad humana relacionada con el esquí en este lugar a hace unos 10.000 años. (Xinhua/Aman) (jg) (da) 