WASHINGTON, 22 ene (Xinhua) — La Casa Blanca está sopesando una retirada total de las tropas estadounidenses de Siria, a medida que el líder sirio Ahmed al-Sharaa avanza para afianzar el control sobre el noreste del país, una región anteriormente en manos de una milicia liderada por kurdos y respaldada por Estados Unidos, según un informe de The Wall Street Journal publicado el jueves. Alrededor de 1.000 efectivos se encuentran actualmente desplegados en Siria, la mayoría estacionados en instalaciones del noreste junto a las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), lideradas por kurdos, socio histórico del Pentágono en la lucha contra el Estado Islámico (EI) en la región, indicó el medio citando a funcionarios estadounidenses. Una rápida ofensiva gubernamental durante el fin de semana provocó el colapso del control de las FDS en partes del noreste, mientras Damasco presiona al grupo para que se disuelva, señaló el artículo. Las FDS han sido responsables de custodiar a unos 9.000 detenidos del EI recluidos en centros de detención en toda la región. El Comando Central de Estados Unidos informó el miércoles que el Pentágono ha comenzado a trasladar hasta 7.000 detenidos del EI desde el noreste de Siria a “centros de detención seguros” en Irak. Las fuerzas estadounidenses fueron desplegadas por primera vez en Siria en 2014, bajo el entonces presidente Barack Obama, para combatir al EI en medio de la guerra civil del país, y posteriormente operaron en estrecha colaboración con las FDS. Durante el primer mandato del presidente Donald Trump, el número de tropas estadounidenses en Siria se fue reduciendo gradualmente desde unos 2.000 efectivos. Aunque el EI ha perdido la mayor parte de su control territorial en Siria e Irak, se estima que entre 1.500 y 3.000 combatientes del EI seguían activos en ambos países a mediados de 2025, señaló Adrian Shtuni, investigador asociado del Centro Internacional para la Lucha contra el Terrorismo, advirtiendo que el grupo extremista continúa representando amenazas regionales y globales. Fin
