BEIJING, 8 oct (Xinhua) — China compite contrarreloj para lograr que las baterías de estado sólido se conviertan en la próxima extensión de las ventajas de su sector de baterías, posicionando a la nación como líder de la industria, señalan expertos en un artículo publicado hoy jueves por el rotativo local China Daily. Estas declaraciones se producen después de que siete organismos gubernamentales, incluido el Ministerio de Industria y Tecnología Informática, presentaran la semana pasada un plan que fija el año 2030 como fecha límite para el despliegue inicial a gran escala de baterías de estado sólido. La estrategia contempla aplicaciones mucho más amplias que la automoción, abarcando barcos, aeronaves, robots inteligentes, maquinaria, redes eléctricas, parques industriales y centros de datos. El plan califica el período 2026-2030 como una “ventana estratégica” para consolidar las ventajas competitivas globales de China en baterías avanzadas. Nan Cewen, miembro de la Academia de Ciencias de China y profesor de la Universidad de Tsinghua, describió el plan como un cambio en el “paradigma competitivo” de la industria. “Es la primera vez que China traza de manera sistemática el desarrollo de la emergente industria de las baterías en el marco de un plan quinquenal nacional. Esto marca un cambio en la competencia, pasando de la expansión de la capacidad de producción a una rivalidad más amplia centrada en el valor del producto, la competitividad empresarial y la modernización de la cadena industrial. El plan adopta, además, un enfoque de cadena completa, que abarca nuevos mecanismos, materiales, estructuras y procesos de fabricación de baterías”, afirmó Nan. La inversión en el sector ya va muy por delante del despliegue comercial. China anunció cerca de 60 nuevos proyectos de baterías de estado sólido en 2025, lo que representa una capacidad planificada de 189 gigavatios hora y una inversión de unos 67.700 millones de yuanes (10.100 millones de dólares), de acuerdo con datos del Instituto de Investigación Industrial Gaogong. Tan solo en el primer semestre se anunciaron más de 40 proyectos relacionados con baterías de estado sólido y sus materiales, con una inversión prevista superior a los 50.000 millones de yuanes. Las baterías de estado sólido sustituyen por materiales sólidos los electrolitos líquidos inflamables que se utilizan en las pilas convencionales de iones de litio. En teoría, esto podría mejorar tanto la seguridad como la densidad energética, permitiendo que un vehículo eléctrico recorra mayores distancias con el mismo peso de batería. Los fabricantes chinos de baterías están convergiendo cada vez más en torno a un mismo calendario de comercialización. El gigante de la industria CATL (Contemporary Amperex Technology Co., Ltd.) ha declarado que aspira a iniciar una producción a pequeña escala de baterías de estado sólido hacia 2027, aunque advirtiendo que a la tecnología aún le faltan varias etapas para alcanzar su plena madurez. Por su parte, el fabricante automotor BYD ha señalado el año 2027 para las primeras demostraciones en vehículos, seguidas de un despliegue más amplio hacia 2030. A su vez, Gotion High-Tech ha presentado celdas de estado sólido con una densidad energética de unos 400 vatios hora por kilogramo y está desarrollando una línea de producción de 2 gigavatios hora. Al mismo tiempo, EVE Energy lanzó este año nuevas celdas de batería de estado sólido desde su sede central, en Chengdu, en la provincia de Sichuan (suroeste), como parte de su programa de validación de ingeniería. Otro reconocido fabricante, CALB, ha venido desarrollando baterías de estado sólido de mayor densidad energética destinadas a automóviles, robots y aeronaves, además de crear capacidad de producción piloto específica para ellas. Ouyang Minggao, miembro de la Academia de Ciencias de China, afirmó que podrían aparecer algunos vehículos de prueba equipados con baterías de estado sólido entre finales de 2026 y 2027, pero que la producción a gran escala “probablemente tardaría aún entre tres y cinco años más”. China está apuntando explícitamente más allá de los automóviles. Su plan para el sector de las baterías identifica a los robots, la aviación, el transporte marítimo y las aplicaciones en el espacio profundo y las profundidades marinas como mercados potenciales para las baterías avanzadas, lo que refleja la expectativa de que la tecnología de estado sólido podría ganar terreno inicialmente allí donde la alta densidad energética justifique la inversión. Liu Wenqiang, secretario del Partido en el Centro del Desarrollo de la Industria Informática de China, declaró tras la publicación del plan que la ventaja del país en cuanto a escala no garantizaba un liderazgo a largo plazo. A medida que los fabricantes chinos de baterías se acercan a la frontera tecnológica, quedan menos tecnologías maduras susceptibles de mejora, puntualizó Liu, y agregó que ello implica que las empresas deberán definir cada vez más sus propias vías tecnológicas, en lugar de depender de la expansión y las actualizaciones graduales. Fin

Por Vimag