BUENOS AIRES, 28 sep (Xinhua) — El Gobierno argentino anunció hoy lunes que pedirá un proceso de arbitraje internacional por la explotación petrolera de Reino Unido e Irlanda del Norte en las Islas Malvinas, un archipiélago ubicado en el sur del océano Atlántico que Argentina reclama como propio y que Londres controla políticamente desde el año 1833. “Frente al accionar ilegítimo del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte en las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes, el presidente de la nación ha instruido (…) a que inicien el procedimiento de arbitraje previsto en el Anexo VII de la Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, con el objeto de impedir la explotación ilegítima de los recursos hidrocarburíferos en la cuenca Malvinas Norte, a través del proyecto denominado ‘Sea Lion'”, dijo en un comunicado la Oficina del presidente Javier Milei. El boletín añadió que “la Asamblea General de las Naciones Unidas mediante la Resolución 2065 (XX, del año 1965) reconoció la existencia de una disputa de soberanía entre la República Argentina y el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes, e instó a ambos gobiernos a encontrar una solución pacífica a la controversia mediante negociaciones”. Además, recordó que la Resolución 31/49 de la Asamblea General de las Naciones Unidas instó expresamente a ambos países a abstenerse de adoptar decisiones que impliquen modificaciones unilaterales de la situación mientras continúe el proceso recomendado por la Asamblea General. “La explotación unilateral de los recursos naturales de las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes es contraria al derecho internacional y produce un perjuicio irreversible e irreparable a los derechos de soberanía de la República Argentina”, señaló. En ese marco, el país sudamericano dijo que intimó “formalmente al Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte para que, en el plazo de dos semanas, adopte las medidas necesarias para impedir el inicio o la continuación de las actividades destinadas a la explotación de los recursos hidrocarburíferos en la Plataforma Continental”. “De no cumplir el Reino Unido con este requerimiento en el plazo fijado, la República Argentina solicitará al Tribunal Internacional del Derecho del Mar las medidas provisionales necesarias para preservar los derechos soberanos sobre su Plataforma Continental”, expresó el Ejecutivo. Por otra parte, Argentina manifestó su “rechazo categórico” a la respuesta del Reino Unido frente a la reciente declaración pronunciada por el presidente Milei ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, y enfatizó que “la pretendida denominación de las Islas Malvinas como ‘Territorio Británico de Ultramar’ y el referéndum unilateral celebrado en 2013 y no reconocido internacionalmente no alteran la existencia ni el objeto de la controversia de soberanía reconocida por las Naciones Unidas”. Además, el Ejecutivo explicó que “en función de haberse detectado operaciones realizadas por la empresa Thales UK Limited en la ruta aérea Islas Malvinas-Punta Arenas (Chile), mediante una aeronave con matrícula del Reino Unido y sin autorización de autoridades argentinas, el presidente ha ordenado a los equipos de gobierno dar inicio de forma urgente a los procedimientos sancionatorios y las denuncias penales correspondientes, así como a las gestiones diplomáticas pertinentes”. “Argentina no se quedará de brazos cruzados y continuará defendiendo sus derechos soberanos con firmeza, utilizando todas las herramientas diplomáticas, administrativas y jurídicas que le reconocen el derecho nacional e internacional. Las Malvinas son argentinas”, indicó el parte. Las partes protagonizaron un conflicto bélico por la soberanía del archipiélago que se extendió entre el 2 de abril y el 14 de junio de 1982 y concluyó con la muerte de 649 soldados argentinos, 255 militares británicos y tres isleños. Fin
