TOKIO, 18 sep (Xinhua) — El Banco de Japón (BoJ) subió hoy viernes los tipos de interés de referencia en 0,25 puntos porcentuales, hasta el 1,25 por ciento, el nivel más alto en 31 años, al tiempo que contempló nuevos aumentos en el futuro. El BoJ volvió a elevar esta tasa después de haberla fijado en el 1,0 por ciento en junio, el intervalo más corto entre subidas desde que el banco central iniciara el actual ciclo de alzas de tipos de interés en marzo de 2024. Siete de los nueve miembros de la junta del banco votaron a favor del alza de la tasa en su reunión de política monetaria de dos días que concluyó hoy. La decisión, anticipada ampliamente, fue tomada mientras el prolongado conflicto en Medio Oriente y las interrupciones del transporte marítimo a través del estrecho de Ormuz han provocado un aumento repentino en los precios del petróleo crudo, y la caída del yen japonés a su nivel más bajo frente al dólar en décadas ha encarecido las importaciones, aunque las recientes expectativas de un alza de la tasa en septiembre por parte del BoJ habían ayudado a que el yen se recuperara moderadamente. El gobernador del BoJ, Kazuo Ueda, indicó en una conferencia de prensa posterior a la reunión que el banco central entró en una fase en la que debe prestar mayor atención a la posibilidad de una inflación superior a la esperada, y destacó que el riesgo de que la inflación supere el objetivo de estabilidad de precios del 2 por ciento del BOJ se estaba volviendo cada vez más evidente. De cara al futuro, el BoJ señaló en un informe, para explicar su más reciente decisión de política monetaria, que continuará elevando el tipo de interés de referencia y ajustando el grado de acomodación monetaria en respuesta a la evolución de la actividad económica y de los precios, así como a las condiciones financieras. El BoJ agregó que prestará especial atención al impacto de la situación en Medio Oriente, los efectos de la expansión de la demanda mundial relacionada con la inteligencia artificial y la evolución de los tipos de cambio, entre otros factores, al determinar el momento y el ritmo del ajuste. El aumento de las tasas de interés elevará los costos de endeudamiento tanto para las empresas como para los hogares, lo que podría pesar sobre la actividad económica y representar un desafío para los esfuerzos del BoJ de contener la inflación sin obstaculizar el crecimiento. Este año, al BoJ le quedan dos reuniones para discutir las políticas, las cuales están programadas para octubre y diciembre. Fin

Por Vimag