Por Cristóbal Chávez Bravo SANTIAGO, 15 sep (Xinhua) — Un grupo de científicos chilenos logró transformar la sangre de cerdo en ingredientes de alto valor, entre ellos colorantes naturales, una proteína capaz de cambiar la textura de algunos alimentos y péptidos bioactivos antioxidantes, a través de la biorrefinería agroalimentaria. El equipo de investigadores de las Escuelas de Alimentos y de Ingeniería Bioquímica de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV) creó una plataforma tecnológica que permite valorizar ese subproducto de la industria cárnica y transformarlo en tres ingredientes de alto valor con potenciales aplicaciones en la industria alimentaria, así como a futuro en el ámbito farmacéutico. El director de la Escuela de Alimentos de la PUCV y líder de la investigación, Andrés Córdova, señaló a Xinhua que buscaban aplicar el concepto de la biorrefinería agroalimentaria y así nació la plataforma “Bloodref”. “Entonces nos hicimos una pregunta bastante sencilla ¿Por qué utilizar toda la sangre para un único propósito si podemos separar sus componentes y aprovechar cada uno según sus mejores propiedades?”, precisó Córdova. En esa exploración, el académico, junto a la bioquímica Alejandra Arancibia y el doctor en biotecnología, Mauricio Vergara, descubrieron que la sangre de faenamiento animal se considera un subproducto contaminante que en el mejor de los casos se vende a muy bajo valor. “Desde el punto de vista científico, sabemos que la sangre es una materia prima muy rica: contiene proteínas, hemoglobina y otros componentes que tienen propiedades muy interesantes”, añadió. El experto apuntó que la biorrefinería no solo busca aprovechar un residuo, sino aprovecharlo de manera integral y generar una cascada de productos diferenciados. “Esa plataforma es particularmente interesante porque conceptualmente podría abrir oportunidades para valorizar la sangre proveniente del faenamiento de otros animales. En particular, ‘Bloodref’ fue diseñada a medida para la sangre porcina (…) esta plataforma tecnológica tiene capacidad de adaptarse a la naturaleza biológica que posea la sangre de diversas especies”, recalcó el entrevistado. Abundó que “Bloodref” es como una pequeña refinería, pero “en lugar de petróleo procesamos una materia prima biológica, que en este caso es sangre fresca de cerdo”. El proceso permite obtener distintas fracciones a partir de la sangre de cerdo. Una de ellas corresponde a un concentrado rico en hemoglobina, mientras que el plasma es sometido a un proceso que combina hidrólisis enzimática y separación por membranas. De esa forma, se concentran proteínas y fragmentos de mayor tamaño con propiedades espumantes y emulsionantes y, por otra parte, se obtienen fragmentos proteicos de menor tamaño, denominados péptidos bioactivos, que han demostrado actividad antioxidante en cultivos celulares. Córdova destacó que en el proceso se conectan todas esas operaciones en condiciones bien específicas, pero “más aún, son todas tecnologías que existen ya a escala industrial”. “El potencial es interesante porque podemos generar valor económico y ambiental simultáneamente. Desde el punto de vista económico, la lógica es sencilla: en lugar de destinar toda la sangre a una única aplicación de menor diferenciación, podemos obtener varios ingredientes especializados, cada uno de ellos con distinta complejidad tecnológica, pero a la vez mayor precio de venta”, aseveró. De acuerdo con las estimaciones del proyecto, esta tecnología permitiría multiplicar hasta 15 veces el valor económico actual del subproducto gracias a los tres ingredientes que podrían obtener: un colorante natural, una proteína funcional y un compuesto bioactivo. Una parte fundamental de la investigación fue evaluar el comportamiento del compuesto bioactivo directamente en células vivas. Fin
