CHONGQING, 4 sep (Xinhua) — Disfrutando de un té en antiguos cines reconvertidos, paseando por selvas tropicales interiores mientras cenan en modernos centros comerciales, los jóvenes consumidores están transformando el panorama del comercio minorista chino, donde el disfrute creativo e inmersivo cobra un creciente protagonismo. En el Parque de Innovación Tecnológica Sino-Suizo, en la municipalidad de Chongqing, en el suroeste de China, un espacio comercial en la azotea llamado “mercado aa” alberga decenas de marcas independientes, restaurantes especializados y jardines terapéuticos interiores. “Me siento relajado en cuanto llego. Quiero quedarme más tiempo, a diferencia de un centro comercial tradicional donde todo va a toda velocidad”, comentó Sui Yu, visitante del lugar, quien disfruta especialmente su estética industrial brutalista. Jiang Hao, gerente del proyecto, afirmó que las tiendas especializadas en una sola categoría de productos se han convertido en un imán para los compradores de nicho, al tiempo que el comercio minorista especializado se perfila como una importante tendencia de consumo de cara a los próximos años. El auge de estos espacios únicos refleja el cambio en las prioridades de los consumidores. En todo el país, están surgiendo diversos modelos nuevos que combinan compras con cultura, entretenimiento y actividades de ocio. En la ciudad de Gaomi, en la provincia de Shandong, en el este de China, famosa por ser el escenario de la película que lanzó a la fama al director Zhang Yimou, “El sorgo rojo”, un evento nocturno temático ofrece espectáculos inmersivos, actividades interactivas y experiencias culturales locales en el Poblado del Sorgo Rojo. A unos 100 kilómetros de Gaomi, los visitantes del Festival Internacional de la Cerveza de Qingdao pueden diseñar sus propios itinerarios y participar en una amplia gama de eventos nocturnos, pasando de ser espectadores pasivos a participantes activos. Los edificios históricos también están cobrando nueva vida gracias a una cuidadosa renovación y una reutilización adaptativa. En Chongqing, la Casa de Té Jiangling ocupa un antiguo cine construido en la década de los años cincuenta que anteriormente pertenecía a una fábrica estatal. Conserva intacta la estructura arquitectónica original, a la vez que incorpora elementos de la cultura tradicional del té. “Esperamos crear un espacio que combine la vida cotidiana con recuerdos del pasado”, refirió Long Yanji, director de marketing de Chongqing Feibiao Cultural Creativity Co., Ltd. Según Long, alrededor del 70 por ciento de los visitantes de la casa de té son residentes de mediana edad o mayores, muchos de ellos antiguos trabajadores de fábricas cercanas o sus familiares. Su clientela ha revitalizado este lugar, que ya tenía sus años y que ahora también atrae a los visitantes y turistas jóvenes. Más allá de las casas de té con temática tradicional, los centros comerciales ya establecidos se están reinventando para adaptarse a las cambiantes expectativas de los consumidores. En el centro comercial The Ring de Chongqing, los visitantes pueden pasear por una selva tropical interior salpicada de plantas, cascadas y arroyos mientras compran y comen. “Es una experiencia novedosa disfrutar del paisaje y comprar en el mismo lugar”, señaló Liu Yaoze, un turista de la provincia de Henan, en el centro de China, que estaba de visita con su novia. Desde los edificios históricos rehabilitados y los espacios culturales hasta los complejos comerciales inmersivos, los escenarios de consumo innovadores están ampliando los límites de las compras y el ocio en China, impulsados además por políticas optimizadas. En julio, China publicó un plan especial en el marco del XV Plan Quinquenal (2026-2030) para expandir el consumo, promoviendo el desarrollo de nuevos escenarios de consumo y fomentando que las zonas comerciales adopten diseños más inmersivos e interactivos con el fin de generar un crecimiento económico sostenible. Las ventas minoristas totales de bienes y servicios en China, un indicador clave de la fortaleza del consumo del país, aumentaron un 2,6 por ciento interanual en los primeros siete meses de 2026, según datos oficiales. Las ventas minoristas de servicios crecieron un 5 por ciento entre enero y julio, mientras que las de bienes aumentaron un 1,1 por ciento. Con las nuevas medidas para expandir y mejorar la adquisición de bienes de consumo, el país espera aprovechar mejor el potencial de su vasto mercado, elevando las ventas minoristas totales en este rubro a cerca de 60 billones de yuanes (aproximadamente 8,85 billones de dólares) para 2030, de acuerdo con funcionarios del Ministerio de Comercio y la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma. Fin

Por Vimag