LA PAZ, 25 ago (Xinhua) — El Gobierno de Bolivia abrió este martes la posibilidad de anular o modificar el decreto que elevó el precio del diésel para los grandes consumidores, en un intento por contener el creciente rechazo de productores, transportistas y mineros, que amenazan con movilizaciones y bloqueos de carreteras si la norma no es retirada. El viceministro de Régimen Interior y Policía del Ministerio de Gobierno, Hernán Paredes, dijo que el Decreto Supremo 5676 ha generado dificultades entre los sectores productivos y admitió que su aplicación no alcanzó los objetivos previstos por el Ejecutivo. Tras informar la situación al gabinete, afirmó que la norma “no puede quedar como está” y que se analiza su abrogación, derogación o modificación. El decreto establece un precio referencial de 18 bolivianos (unos 1,56 dólares) por litro de diésel para determinados consumidores. La disposición forma parte de la estrategia del Gobierno para reducir la presión sobre la subvención de hidrocarburos y establecer una diferencia entre los usuarios de mayor consumo y los pequeños consumidores que todavía acceden al combustible subvencionado. La idea original era que los grandes consumidores pudieran importar directamente el diésel o garantizar su propio abastecimiento, mientras el Estado mantendría el esquema subvencionado para los usuarios de menor escala. En la práctica, sin embargo, la medida provocó una reacción en cadena entre sectores que consideran que el nuevo precio encarece sus operaciones y amenaza la viabilidad de sus actividades. Al menos una decena de sectores productivos y gremiales se han declarado en emergencia y exigen la eliminación del decreto, mientras algunos dirigentes ya han fijado plazos para iniciar medidas de presión. La Confederación de Choferes de Bolivia reclamó la abrogación del polémico decreto y anunció movilizaciones. Su dirigente Lucio Gómez advirtió que las medidas de presión están próximas, aumentando la tensión en un país donde los problemas de abastecimiento de combustibles ya han generado largas filas en las estaciones de servicio. El diésel es un insumo transversal para la economía boliviana. Se utiliza para preparar la tierra, sembrar, cosechar, transportar mercancías y operar maquinaria pesada. Cualquier incremento significativo en su precio puede trasladarse rápidamente a toda la cadena productiva y repercutir en el consumidor. Fin
