LA PAZ, 6 ago (Xinhua) — El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz Pereira, presentó hoy jueves una gestión marcada por la recuperación de la confianza, la estabilización económica, la reforma del Estado y una política exterior de mayor apertura, pero advirtió que “la transformación apenas ha comenzado”, al hacer un balance de los primeros nueve meses de Gobierno durante la sesión de honor de la Asamblea Legislativa por el 201 aniversario de la independencia. Paz Pereira defendió un rumbo basado en la recuperación económica, el diálogo político y social y la apertura a nuevas inversiones y mercados, mientras reconoció que los cambios estructurales requerirán tiempo. Desde Sucre, llamó a asumir el inicio del tricentenario como una nueva oportunidad histórica. “200 años después, este mismo 6 de agosto, nos toca a nosotros atrevernos otra vez. Empezó el tricentenario. Empezó la transformación. Nos declaramos constructores de un nuevo Estado”, reivindicó al advertir que la transformación deberá alcanzar al Parlamento, las gobernaciones, las alcaldías y otras instituciones estatales. Paz Pereira sostuvo que el Gobierno recibió una economía malograda y que la primera decisión fue recuperar la confianza del país. El presidente también destacó el retorno a los mercados internacionales mediante una emisión de bonos soberanos por más de 1.000 millones de dólares y el pago de más de 500 millones de dólares de deuda externa, a lo que sumó un programa de devolución gradual de depósitos en dólares que, según dijo, permitirá restituir más de 940 millones. Como señal de recuperación, resaltó que Bolivia pasó de un déficit comercial de unos 520 millones de dólares en el primer semestre de 2025 a un superávit de 1.669 millones entre enero y junio de 2026, pese a los 53 días de bloqueos de mayo y junio que afectaron al país. El mandatario anunció además la creación del Alto Comisionado para la Integridad Institucional y la Justicia, destinado a impulsar políticas de transparencia y lucha contra la corrupción, y vinculó la transformación institucional con una recuperación de la ética pública al afirmar que la crisis boliviana también es “moral y de valores”. El presidente destacó asimismo la respuesta del Gobierno a los 53 días de bloqueos y movilizaciones, al subrayar que el conflicto fue enfrentado dentro de la democracia y sin recurrir a una escalada de violencia. También adelantó un nuevo modelo de gobernanza para los sectores de hidrocarburos y energía hasta finales de 2026 y defendió una mayor explotación de los recursos naturales para incrementar la producción y las exportaciones. En paralelo, Paz Pereira reivindicó una política exterior de mayor apertura y destacó la recuperación del diálogo con Perú, Paraguay, Estados Unidos, Brasil, Chile y otros, además de nuevas oportunidades para atraer inversiones y ampliar mercados. El mandatario también alertó sobre el narcotráfico y defendió la necesidad de elegir entre la economía formal y las actividades ilícitas como parte de la estrategia de desarrollo. Insistió en que el proyecto trasciende las acciones inmediatas del Gobierno y advirtió que el camino de reformas “no será fácil ni grato”. Bolivia celebra este jueves y viernes dos jornadas de feriado nacional por las fiestas patrias, en un contexto en el que Paz Pereira intenta convertir los primeros nueve meses de gestión en el punto de partida de una transformación económica, institucional y política de largo alcance. Fin
