TOKIO, 28 jul (Xinhua) — Un portavoz de la Embajada de China en Japón instó a la parte japonesa a realizar una investigación exhaustiva y ofrecer una explicación responsable a China y a la comunidad internacional, luego de que la fiscalía japonesa imputara a un oficial de las Fuerzas de Autodefensa (SDF, siglas en inglés) por irrumpir armado con un cuchillo en la sede diplomática china. Al responder el lunes a preguntas sobre el anuncio de la imputación de Kodai Murata, el portavoz afirmó que el caso puso de manifiesto la creciente influencia de las fuerzas de extrema derecha en Japón y evidenció la responsabilidad del Gobierno japonés de abordar el incidente. El portavoz señaló que el 24 de marzo Murata, un oficial en servicio activo de las Fuerzas de Autodefensa, irrumpió por la fuerza en la embajada china en Tokio portando un cuchillo y profirió amenazas violentas contra el personal chino. Añadió que el incidente constituyó una grave violación de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, vulneró seriamente la soberanía y la dignidad de China, y representó una grave amenaza para la seguridad física del personal diplomático chino y la seguridad de las instalaciones de la embajada. Asimismo, afirmó que los hechos del caso son claros y las pruebas concluyentes. Según el portavoz, el incidente dejó al descubierto la creciente influencia de la ideología y las fuerzas de extrema derecha en Japón, así como graves deficiencias en la gestión y la formación del personal de las Fuerzas de Autodefensa y las consecuencias negativas de las políticas erróneas del Gobierno japonés sobre cuestiones fundamentales de las relaciones entre China y Japón, como la historia y la cuestión de Taiwan. El portavoz sostuvo que estos factores han creado un terreno propicio para el surgimiento y la propagación del “neomilitarismo”. China exhortó enérgicamente a Japón a cumplir con sus responsabilidades mediante una investigación exhaustiva a la mayor brevedad posible, identificar las causas profundas del incidente, imponer severas sanciones a los responsables, evitar que hechos similares se repitan, y ofrecer una explicación responsable a China y a la comunidad internacional, añadió. La cadena pública japonesa NHK informó el lunes que la fiscalía imputó a Murata por cargos que incluyen allanamiento de morada y amenazas contra el personal de la embajada por el incidente ocurrido en marzo. Murata, un subteniente de 24 años de la Fuerza Terrestre de Autodefensa asignado al Campamento Ebino, en la prefectura de Miyazaki, en el suroeste de Japón, presuntamente escaló un muro con alambre de púas e irrumpió en la Embajada de China en Japón portando un cuchillo con una hoja de 18 centímetros antes de ser arrestado por la Policía. Fin
