CARACAS, 25 jun (Xinhua) — Lo que parecía ser una plácida tarde de un día feriado con buen clima y hermoso paisaje, se convirtió en uno de los peores días de la historia de Venezuela tras los dos terremotos que afectaron la víspera gran parte del territorio nacional. El miércoles 24 de junio fue feriado nacional en Venezuela por conmemorarse un año más de la Batalla de Carabobo ocurrida en 1821, evento fundamental para la independencia del país sudamericano. En el mismo territorio donde ocurrió la gesta heroica, el estado Carabobo, venezolanos ofrecieron sus testimonios a Xinhua. “Mis amigos y yo estábamos comenzando a compartir una pizza pocos instantes después de iniciado el partido de Brasil contra Escocia por el Mundial, cuando en el local comercial comenzaron a caer vasos, ventanales, avisos publicitarios y de inmediato se generó un enorme caos”, recordó Ricardo Lovera, habitante del municipio carabobeño de Guacara. El lugar conocido como “Ciudad Traki” es un centro comercial grande ubicado a 68 kilómetros del epicentro del segundo terremoto más intenso de los que se tenga registro en territorio venezolano, de magnitud 7,5 en la escala de Richter, ocurrido justo después de otro terremoto que, segundos antes, registró un 7,2 de intensidad. “Lo que más me sorprendió fue la duración, intenté mantener la calma, pero la duración de esos terremotos fue demasiado larga, muy inusual. Me di cuenta de que es imposible mantener la calma cuando el enorme techo de un edificio parece que te va a caer encima”, agregó Lovera. De inmediato, Ricardo y sus amigos olvidaron la pizza, el fútbol y las bebidas. Otros dejaron atrás sus compras de ropa y otras mercancías. Ningún grito de gol, sino de desesperación. Todos corrían a resguardar lo más importante: la vida. Lo mismo hicieron los habitantes de las regiones más densamente pobladas del centro de Venezuela. Permanecieron largas horas en espacios abiertos evitando tomar riesgos ante los enormes daños estructurales que sufrieron cientos de edificaciones. En la misma ciudad, Carmen Gutiérrez se encontraba en el sexto piso de un edificio de apartamentos compartiendo con sus nietas de nueve y cinco años, mientras visitaba a su hija mayor, quien estaba de cumpleaños. “Pensaba que eran los últimos instantes de mi vida, estaba casi segura, el edificio sonaba fuerte y nunca en toda mi vida sentí algún sismo tan grave como este”, dijo a Xinhua la también maestra jubilada de 71 años. Por su parte, Amarilys Álvarez, habitante del mismo edificio ubicado en el estado Carabobo, relató que durante los fuertes sismos se abrazó junto a su familia en un pasillo del apartamento. “Al intentar salir del edificio, noto que me están cayendo trocitos de techo en la cabeza mientras el sismo seguía, Vi una grieta en el techo que se abría y se seguía abriendo, pensaba que se iba a caer el edificio y me devolví a abrazarme con mi familia para esperar que ocurriera cualquier cosa”, relató Álvarez. Pese a la gravedad de los terremotos, los voceros de los testimonios presentados y sus familiares salieron ilesos. No corrieron igual suerte algunos habitantes del municipio costero Juan José Mora, también en el estado Carabobo, en el que varias edificaciones colapsaron y la prensa local reporta que se han registrado más de una decena de muertes mientras rescatistas siguen trabajando. “No he dormido en toda la noche, es muy fuerte lo que estamos viviendo”, dijo a Xinhua Carlos Gutiérrez, habitante de la localidad de Morón en el referido municipio que registra víctimas fatales. Gutiérrez recordó que se encontraba con su hija comprando comida en un abasto cuando de pronto los anaqueles cayeron al piso y la tierra crujió. “Pensé que se trataba de un ataque militar como el ocurrido en Caracas el pasado 3 de enero, pero luego me di cuenta de que se trataba de un terremoto demasiado fuerte. Por poco una gran lámpara le cae en la cabeza a mi hija, afortunadamente estamos bien”, relató Gutiérrez, quien es pescador. Gutiérrez pasó toda la noche colaborando, junto a cuerpos de rescatistas y voluntarios, en las actividades de socorro a los vecinos. Hasta el momento, cifras oficiales reportan a 188 fallecidos y 1.520 heridos en Venezuela, tras el que ya varios expertos consideran el más grave evento telúrico de la historia en el país sudamericano, por su carácter dual y por su destructiva profundidad. Fin

Por Vimag