Por Ricardo Montoya y José Gabriel Martínez ZAPOPAN, México, 24 jun (Xinhua) — Una serpiente que cambia de piel y color recorre desde hace semanas el Andador 20 de Noviembre de Zapopan, ciudad del área metropolitana de Guadalajara, capital del estado de Jalisco (oeste). La serpiente no es una criatura viva, sino un cuerpo integrado por 1.870 metros cuadrados de tejido artesanal elaborados a mano por cerca de 200 mujeres del colectivo Cielo Tejido, originario de Etzatlán, Jalisco, como ofrenda cultural a la Copa Mundial de Fútbol 2026, cuya fase de grupos se disputa, entre otras sedes, en el Estadio Guadalajara. La instalación, inaugurada el 2 de junio y visible hasta el 20 de julio, cubre el cielo del corredor peatonal que conecta los Arcos de Zapopan con la Plaza de las Américas y la Basílica de Nuestra Señora. Sus 220 metros de longitud y 8,5 metros de ancho albergan alrededor de 5.600 hexágonos tejidos en hilo, cada uno cosido a mano, que adoptan los colores de las banderas de los siete países cuyas selecciones disputan algunos de sus partidos de fase de grupos en Guadalajara. Estas son México, Colombia, Uruguay, España, República Checa, República de Corea y República Democrática del Congo. Para recrear sus pabellones nacionales, la confección de Cielo Tejido consumió cerca de 1.400 kilómetros de hilo. “Este andador está hecho para recibir a las siete selecciones que vienen a jugar aquí a Guadalajara y el colorido no sabía cómo unirlo. Decidí que fuera una serpiente que uniera todos los colores, que va cambiando de color cada que pasa por un país”, explicó Lorena Ron, coordinadora y directora de Cielo Tejido. El resultado es una bóveda cromática que transita del verde mexicano al rojo y amarillo de España, del azul y blanco uruguayo al amarillo congoleño, acompañada por siete estructuras metálicas en forma de árbol, fabricadas en Etzatlán. Las estructuras metálicas representan con elementos icónicos a cada nación participante, incluido el baobab, árbol emblemático de la República Democrática del Congo. Cielo Tejido tiene raíces en 2014, cuando Paloma Siordia y su hija Lorena Ron decoraron una calle de Etzatlán para las fiestas patronales del pueblo, situado a 86 kilómetros de Guadalajara, en la región Valles de Jalisco. Lo que inició como un acto de fe comunitaria derivó en una tradición que en 2019 obtuvo un récord Guinness al cubrir 2.850 metros cuadrados en cuatro calles del centro de ese municipio. Posteriormente, el colectivo llevó sus instalaciones a la Expo Universal de Dubái 2021, al festival Burning Man en Nevada, Estados Unidos, y a reconocidas ciudades como Bruselas, Miami, Ciudad de México y Guadalajara. Para la edición mundialista, todas las integrantes del colectivo participaron. “Esta vez todas, vinimos todas porque era carpeta chica, tantos detalles. El total del colectivo lo hizo. Son cerca de 200”, precisó Ron. Las artesanas tejieron desde sus hogares entre enero y mayo, entregaron las piezas al taller de Etzatlán y durante varias noches se realizó el montaje en el andador. La viralización en redes sociales convirtió la obra en uno de los escaparates más visitados del municipio previo al arranque de la Copa Mundial. “Este (tejido) se hizo muy viral porque como es alusivo al mundial, como que despertó el interés de toda la gente. Muchos influencers y gobiernos lo publicaron, la gente misma, y se hizo viral. Entonces mira, el andador está lleno día y noche, está muy padre”, destacó Ron. Los transeúntes consultados por Xinhua coincidieron en la dimensión simbólica de la obra. “Me imagino yo que está representando a los países que nos van a visitar, como que cada uno está como para la bienvenida, o quieres recibirlos con eso. Es como un homenaje a ellos que vienen”, reflexionó Berta Alicia Sánchez. Adriana Rivera, quien visitaba Zapopan, subrayó el impacto visual. “Es impresionante el trabajo que están haciendo… está muy bonito, hace alusión a todos los países y la verdad es que está impresionante el decorado”, comentó. Ron hizo un llamado a quienes asisten al Mundial en Guadalajara para que extiendan su visita hacia el origen del proyecto. “Los invito a todos los que vengan aquí a Zapopan a conocer este; también vayan a nuestro pueblo lindo que se llama Etzatlán, a 86 kilómetros de aquí, y van a apreciar otros tipos de cielo en calles de nuestro pueblo; vayan a verlo, ahí es el origen del cielo tejido”, dijo con evidente orgullo. Fin

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