LA PAZ, 21 jun (Xinhua) — La Asamblea Legislativa Plurinacional de Bolivia ratificó hoy domingo la declaratoria de estado de excepción emitida por el presidente Rodrigo Paz Pereira con el objetivo de contener la crisis política que ya supera 50 días de bloqueos y movilizaciones. Tras varias horas de deliberación, poco después de las 02:30 de la madrugada (06:30 GMT), diputados y senadores aprobaron por mayoría el Decreto Supremo 5636, emitido el sábado por el Ejecutivo, entre llamados a recuperar la normalidad en un país paralizado por la obstrucción de las principales vías de transporte. La norma, con vigencia de 90 días, prohíbe los cortes, restringe las concentraciones masivas sin autorización previa y faculta a la Policía y a las Fuerzas Armadas a realizar arrestos preventivos para garantizar el cumplimiento de la ley. Durante las primeras horas del debate, varios parlamentarios cuestionaron la convocatoria, mientras otros exigieron acelerar el tratamiento del Decreto ante la gravedad de la situación. Medios locales destacaron la postura del vicepresidente Edman Lara, quien reiteró la oposición a la medida, aunque defendió la legalidad de la convocatoria. Antes de la clausura, los legisladores guardaron un minuto de silencio en memoria de las personas fallecidas durante las semanas de conflicto. La ratificación fortalece la estrategia del Gobierno para enfrentar una crisis que comenzó a inicios de mayo con demandas sociales y salariales, pero que evolucionó hacia una confrontación política más amplia, marcada por pedidos de renuncia presidencial y bloqueos en las principales rutas del occidente y centro del país. La medida fue anunciada apenas horas después de que el Gobierno alcanzara un acuerdo con la Central Obrera Boliviana, principal organización sindical del país. Sin embargo, el pacto no logró desactivar a los sectores campesinos que mantienen bloqueadas varias rutas estratégicas y continúan exigiendo la renuncia del mandatario. En paralelo, fuerzas de seguridad avanzan con operativos de desbloqueo en distintos puntos del territorio nacional. Según el ministro de Obras Públicas, Servicios y Vivienda, Mauricio Zamora, los cierres se redujeron en más del 60 por ciento durante las primeras horas de vigencia del estado de excepción, aunque los departamentos de La Paz (oeste) y Cochabamba (centro) mantienen gran número de vías cerradas. Cientos de trabajadores y equipos de maquinaria pesada participan en las tareas de limpieza y rehabilitación de carreteras para restablecer la circulación de personas, alimentos, combustible y mercancías. Sectores empresariales estiman que las pérdidas alcanzan miles de millones de dólares y podrían representar alrededor del cinco por ciento del Producto Interno Bruto. Con el respaldo legislativo asegurado y las operaciones de desbloqueo en marcha, el Ejecutivo busca recuperar el control de las principales rutas y abrir una nueva etapa orientada a la normalización de la actividad económica y social. No obstante, persisten focos de resistencia en regiones clave del altiplano y del centro del país, lo que mantiene abierta una de las crisis políticas y sociales más profundas de los últimos años en Bolivia. Fin

Por Vimag