SAO PAULO, 7 jun (Xinhua) — Las cosechas de soja y maíz en Brasil corren el riesgo alto de verse afectadas por la posible consolidación de un episodio climático de sequías e inundaciones llamado “Super El Niño” durante el segundo semestre de 2026, advirtió el domingo un especialista de la gubernamental Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria (Embrapa), en un escenario que genera preocupación entre productores y especialistas del sector agrícola. El investigador Frank Capuchinho, de la unidad Embrapa en la ciudad de Sinop, en el estado occidental brasileño de Mato Grosso, explicó que el calentamiento anormal de las aguas del océano Pacífico ecuatorial está alterando la dinámica atmosférica sobre Brasil, generando un cuadro de irregularidad en las precipitaciones, retraso en el inicio de las lluvias y aumento sostenido de las temperaturas. “El productor de soja y de maíz debe hacer un seguimiento y monitoreo permanente de las condiciones meteorológicas vigentes, así como del balance hídrico del suelo, para ajustar la ventana de siembra y aprovechar el momento adecuado para plantar la soja”, afirmó. “El aumento de la temperatura del océano Pacífico hace que tengamos también un aumento de la temperatura global, generando cambios en la dinámica atmosférica tanto en Brasil como en otras regiones del planeta. En términos de efectos, la región Sur registra un aumento de las lluvias por encima de lo normal, mientras que en las regiones Norte y Nordeste observamos un incremento de las temperaturas y una sequía que tiende a ser más severa”, explicó. El Instituto de Economía Agropecuaria proyecta una caída de la productividad de la soja de alrededor del 5,43 por ciento en Mato Grosso bajo un escenario de El Niño moderado a fuerte. Este estado es el principal productor de soja de Brasil y concentra también la mayor producción nacional de maíz de segunda cosecha, utilizado en los últimos tiempos como materia prima para la fabricación de etanol, el alcohol combustible que compite con el que produce Estados Unidos. Según el pronóstico más reciente de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), la probabilidad de que el fenómeno se confirme en el segundo semestre de 2026 y persista hasta fin de año es del 82 por ciento. Algunas simulaciones indican que la anomalía de temperatura en el Pacífico podría superar los 2,5 grados centígrados, lo que colocaría al evento entre los más intensos registrados desde los episodios de 1982-1983, 1997-1998 y 2015-2016. El fenómeno no impacta de manera uniforme sobre el territorio brasileño. En las regiones Norte, Nordeste y en la porción norte del Centro-Oeste se espera una reducción de las precipitaciones y una mayor frecuencia de períodos de sequía, mientras que la región Sur podría registrar lluvias por encima del promedio. El investigador alertó también sobre la combinación de altas temperaturas y baja humedad como factor de riesgo para incendios en rastrojos, reservas legales y vegetación nativa de la región. Según Rafael Neubauer, representante comercial de la empresa de semillas Conceito Sementes, la decisión de compra no debe basarse únicamente en el precio de la semilla, sino en factores agronómicos capaces de garantizar mayor estabilidad productiva frente a condiciones climáticas adversas. “El agricultor necesita evaluar materiales adaptados a su región, con estabilidad productiva, resistencia genética y desempeño validado en diferentes ambientes. En una campaña más desafiante, decisiones equivocadas pueden comprometer el resultado final del cultivo”, afirmó. Entre los principales factores a considerar figuran el grupo de maduración, la zonificación agrícola, la textura del suelo, el historial productivo del área, la resistencia a enfermedades y nematodos, además de la calidad fisiológica de las semillas. La zonificación agrícola también es considerada una herramienta clave para reducir riesgos productivos y garantizar mayor seguridad al productor, además de influir en el acceso a seguros rurales y programas de financiamiento. Fin
