RÍO DE JANEIRO, 3 jun (Xinhua) — Las nuevas amenazas arancelarias de Estados Unidos contra productos brasileños podrían acelerar la diversificación de las relaciones comerciales de Brasil y abrir oportunidades para fortalecer vínculos con nuevos mercados y socios estratégicos, afirmó en entrevista con Xinhua el profesor de Relaciones Internacionales, Diego Santos. De acuerdo con Santos, quien es profesor en la Pontificia Universidad Católica (PUC) de Río de Janeiro, las medidas anunciadas por Washington generan incertidumbre para algunos sectores exportadores, sin embargo, también pueden incentivar una estrategia de mayor apertura comercial hacia otras regiones del mundo. “Brasil ha demostrado en los últimos años una creciente capacidad para diversificar sus relaciones económicas. Una eventual reducción de acceso a determinados mercados puede servir como estímulo para profundizar acuerdos y asociaciones con otros países”, señaló. El académico destacó que la economía brasileña cuenta con una amplia base exportadora y mantiene relaciones comerciales consolidadas con Asia, Medio Oriente, África, América Latina y Europa, lo que reduce su dependencia de cualquier mercado específico. “China ya es el principal socio comercial de Brasil, pero existen oportunidades importantes en otros países asiáticos, en el mundo árabe y en economías emergentes que están aumentando su demanda de alimentos, minerales y productos industriales”, explicó. Para Santos, el contexto internacional actual impulsa una reconfiguración de las cadenas globales de suministro, un proceso que puede beneficiar a países capaces de ofrecer estabilidad, capacidad productiva y seguridad alimentaria. “Brasil reúne características que pocos países poseen. Es una potencia agrícola, tiene abundantes recursos naturales, una industria diversificada y una posición geopolítica relativamente equilibrada. Eso le permite ampliar su presencia en distintos mercados”, afirmó. El experto sostuvo que las tensiones comerciales promovidas por Washington podrían incluso fortalecer los esfuerzos brasileños para acelerar negociaciones económicas con nuevos socios y ampliar la agenda comercial del BRICS. “Cuando surge una barrera en un mercado, los exportadores buscan alternativas. En muchos casos, ese movimiento termina generando nuevas oportunidades de negocios y una mayor diversificación de destinos”, indicó. Santos también destacó el potencial de expansión de las exportaciones brasileñas hacia países del Sudeste Asiático, además de las oportunidades existentes en India, Indonesia, Vietnam y diversas economías africanas. “El crecimiento demográfico y económico de estas regiones está impulsando la demanda de alimentos, energía y materias primas, sectores en los que Brasil posee claras ventajas competitivas”, señaló. El profesor consideró que, a largo plazo, una estrategia basada en la diversificación puede fortalecer la resiliencia de la economía brasileña frente a cambios en la política comercial de grandes potencias. “Cuanto mayor sea el número de socios comerciales relevantes, menor será la vulnerabilidad del país ante decisiones unilaterales adoptadas por cualquier gobierno. Esa es una tendencia que Brasil ya viene desarrollando y que podría intensificarse en los próximos años”, afirmó. El experto consideró que el desafío consiste en aprovechar el momento para ampliar acuerdos comerciales, atraer inversiones y consolidar la presencia de empresas brasileñas en mercados de rápido crecimiento. “Las tensiones comerciales generan dificultades, pero también pueden crear incentivos para explorar nuevas oportunidades. Brasil tiene condiciones para transformar un escenario de presión externa en una estrategia de expansión internacional más amplia y diversificada”, agregó Santos. Fin
