XI’AN, 19 may (Xinhua) — Científicos chinos han dado un importante paso hacia la construcción de una estación de energía solar espacial, que algún día podría enviar energía a la Tierra o abastecer a las naves espaciales. Un equipo de investigación de la Universidad de Xidian, en la provincia de Shaanxi, en el noroeste de China, ha logrado avances significativos en el proyecto “Perseguir el Sol”, o “Zhuri” en chino. El equipo ha desarrollado un sistema de prueba terrestre para la transmisión inalámbrica de energía que puede cargar múltiples objetivos en movimiento simultáneamente. En pruebas recientes, el sistema alcanzó una eficiencia de transmisión inalámbrica de energía del 20,8 por ciento de corriente continua a corriente continua a una distancia de 100 metros, suministrando 1.180 vatios de potencia. El equipo también ha construido un sistema de carga inalámbrica para drones. En una de las pruebas, un dron que volaba a 30 kilómetros por hora pudo recibir 143 vatios de potencia estable desde 30 metros de distancia. Una estación de energía solar espacial funciona exactamente como su nombre indica: un enorme conjunto de paneles solares colocados en órbita. Recogería la luz solar en el espacio, donde el Sol siempre brilla, y luego convertiría esa energía en microondas o láseres para transmitirla a la Tierra o directamente a satélites y naves espaciales. Este tipo de sistemas podrían solucionar dos problemas importantes: el suministro ininterrumpido de energía para las misiones espaciales y la mitigación de la escasez de energía en la Tierra. En 2018, el equipo de investigación lanzó la primera fase del proyecto Zhuri para construir un sistema de pruebas en tierra. Para junio de 2022, ya habían completado el primer sistema integral de validación en tierra, de enlace completo y sistema integral, para una estación espacial de energía solar. Ahora, el equipo ha pasado a la segunda fase, cuyo objetivo es resolver los desafíos de generar alta potencia en el espacio y transmitirla eficientemente a largas distancias. Según Duan Baoyan, experto de la Universidad de Xidian y miembro de la Academia de Ingeniería de China, los avances recientes incluyen la mejora de la eficiencia en la captación y conversión de energía solar, el aumento de la precisión en el control del haz de microondas para reducir la pérdida de energía y la fabricación de antenas transmisoras y receptoras más pequeñas y ligeras, lo cual resulta fundamental para las aplicaciones espaciales. El equipo también ha resuelto el problema de cómo alimentar simultáneamente múltiples objetivos móviles con un solo transmisor. Esto implica que, en el futuro, una estación de energía espacial podría suministrar electricidad a varios satélites o vehículos terrestres al mismo tiempo, precisó Duan. El experto destacó que aún queda mucho camino por recorrer antes de que una estación de energía solar espacial se convierta en una realidad comercialmente viable. El siguiente paso, afirmó, es realizar pruebas en órbita. Duan expresó su esperanza de aportar el conocimiento y las soluciones chinas a la transición energética global y al desarrollo sostenible. Fin
