Por Carina López y Ricardo Montoya MÉXICO, 15 may (Xinhua) — Entre hilos de seda, telares, deshilados y delicados bordados, artesanos de México y China participaron la víspera en un intercambio cultural que puso de relieve cómo las tradiciones textiles han sobrevivido y evolucionado a lo largo de generaciones en estas dos civilizaciones milenarias. Durante el encuentro bilateral “Hilos que entretejen culturas de China-Jalisco”, expertos y creadores tradicionales compartieron experiencias, saberes y técnicas textiles transmitidas de generación en generación. La jornada reunió a representantes de la delegación de Bordado Chino-Proyecto Sanxun, del Instituto Confucio de la Universidad de Guadalajara, autoridades estatales y municipales, así como a creadores de comunidades indígenas wixaritari, nahuas, otomíes y de otros municipios con arraigada tradición textil. En el diálogo cultural, celebrado en la ciudad de Guadalajara (occidente), participaron el secretario de Cultura de Jalisco, Gerardo Ascencio; la líder de la delegación de Bordado Chino, Wei Shuhua, y el director de Fomento Artesanal de la Secretaría de Desarrollo Económico, Pablo Paredes. El secretario de Cultura destacó que el bordado y el arte textil representan, tanto para China como para México, una forma de memoria y resistencia que refleja, a través de las manos de sus creadores, la historia, la cosmovisión y la identidad de ambos pueblos. “Siempre el intercambio de experiencias culturales, en particular las que tienen que ver con el patrimonio inmaterial, como es el caso de estas técnicas de bordado, creo que es importante, porque eso favorece el entendimiento entre las diferentes culturas”, dijo Ascencio a Xinhua. El funcionario señaló que Jalisco se ha dado a la tarea de mantener vínculos no solo con las comunidades y personas que se dedican a las técnicas artesanales dentro del estado, sino que también ha impulsado el diálogo cultural con otros países, como es el caso de China. “Nos da mucho gusto que sea con China con quien nos ligan también unos lazos históricos muy antiguos, porque desde aquí, desde Jalisco, desde muy temprano, en el siglo XVI, iniciaron los viajes que ligaron a nuestras culturas de México con las de Asia”, agregó. Por su parte, la líder de la delegación de Bordado Chino, Wei Shuhua, consideró que el bordado puede funcionar como un lenguaje artístico universal, capaz de acercar a comunidades con historias distintas. “El bordado es un lenguaje artístico universal que trasciende las barreras del idioma y llega directamente al corazón. El bordado de indumentaria folclórica son verdaderos tesoros del patrimonio cultural de México, dignos de nuestro aprendizaje y admiración”, subrayó Wei. Asimismo, aseguró que esta es una oportunidad única y significativa para compartir, aprender y dialogar entre maestros artesanos de ambas naciones. En adición, la líder de la delegación china expresó el interés de sostener una cooperación constante con Jalisco, a través de intercambios vinculados con artesanías, patrimonio inmaterial, así como experiencias culturales y exposiciones. Al intercambio cultural acudió la artesana mexicana Leticia Robles, quien consideró que este tipo de eventos permiten contrastar la manera en la que ambas culturas valoran y preservan sus textiles. “La importancia de este bordado es que se tiene que transmitir de generación en generación. Más allá de plasmar el bordado, es un espacio donde se fortalecen los lazos familiares, la cercanía con los hijos, con las abuelas, que ellas son las que tienen los conocimientos y la técnica”, dijo la integrante del pueblo originario wixárika. La señora Leticia recordó que comenzó a bordar por curiosidad, pues a los seis años realizó sus primeros bordados tras observar cómo su madre y sus hermanas trabajaban el punto de cruz, plasmando figuras simbólicas como el águila y el venado. “La muestra que nos llevamos hoy, es que en todos lados existe el bordado y cada quien tiene su técnica, pero el fin es el mismo: plasmar y transmitir de generación en generación para que se siga transmitiendo en cada cultura y en cada pueblo”, concluyó la artesana. El evento incluyó, además, un taller interactivo de técnicas de bordado y un diálogo de cierre para el intercambio de experiencias entre artesanos y artesanas de Jalisco y China. De esta manera, China y México lograron compartir la riqueza de sus tradiciones textiles ancestrales, desde el Bordado de Shu, considerado como uno de los “cuatro grandes bordados” chinos, hasta las técnicas preservadas por comunidades wixaritari y nahuas de Jalisco, como el bordado de punto de cruz, el deshilado, el telar de pedal, etcétera. Fin
