LA PAZ, 17 abr (Xinhua) — El tipo de cambio referencial del dólar en Bolivia alcanzó este viernes un máximo histórico de 9,63 bolivianos por unidad para la venta, según datos del Banco Central de Bolivia (BCB), situación considerada por expertos como una señal de creciente presión sobre la divisa estadounidense en un contexto de escasez de liquidez y riesgos inflacionarios. El indicador referencial desde diciembre de 2025 como complemento al tipo de cambio oficial fijo se mantenía en un promedio de 9 y 9,3 bolivianos por dólar, de acuerdo a los datos estadísticos del BCB. El primer repunte se registró el pasado día 9, cuando la cotización llegó a 9,61 bolivianos para la venta y 9,41 para la compra, lo que reflejó un encarecimiento progresivo de la divisa, tendencia alcista que se confirmó con el último registro de 9,63 bolivianos para la venta por unidad de dólar. Como consecuencia del dólar indicativo lanzado en diciembre de 2025 por el BCB, Bolivia tiene actualmente tres tipos de mercados del dólar: el oficial que se mantiene desde 2011 a 6,96 para venta, el referencial que subió este viernes a 9,63 bolivianos y el paralelo que se cotiza a 9,45 bolivianos. Analistas atribuyen ese comportamiento a una mayor demanda de dólares en el sistema financiero, impulsada tanto por la baja disponibilidad de divisas como por el incremento de operaciones con tarjetas para pagos en el exterior. El economista e investigador Fernando Romero, máster en Análisis de Riesgo Crediticio, explicó que parte de la presión provino de una fuerte demanda del estatal Banco Unión en una compra importante por un valor de 28 millones de dólares en 14 operaciones que concentró más de la mitad del volumen transado en la jornada. “Este comportamiento refleja una escasez estructural de divisas y la necesidad de cumplir obligaciones, especialmente del sector público”, agregó. También el analista económico y experto en seguridad José Ugarte alertó a Xinhua que el fenómeno responde también a un cambio en las expectativas. “Cuando se percibe que el dólar seguirá subiendo, los agentes adelantan compras y transacciones en moneda extranjera, lo que intensifica la presión”, indicó. Ambos expertos coincidieron en que el tipo de cambio referencial se ha convertido en un indicador más cercano a la realidad del mercado que el oficial, lo que configura una dualidad cambiaria de facto junto al mercado paralelo. Al referirse al impacto sobre la economía, Ugarte dijo que el encarecimiento del dólar eleva los costos de importación y se traduce en aumentos de precios de los bienes de consumo, en especial aquellos con componentes externos, lo que anticipa presiones inflacionarias. “Además, impacta en los hogares”, agregó a tiempo de afirmar que la depreciación relativa del boliviano reduce el poder adquisitivo de las familias, mientras que el aumento del uso de tarjetas para compras internacionales, como mecanismo de acceso indirecto a divisas, incrementa la salida de dólares y profundiza el desequilibrio. Advirtió que añade incertidumbre a la actual situación el hecho de que el tipo referencial supere en algunos momentos al dólar del mercado paralelo, al romper con la referencia tradicional de precios y enviar señales contradictorias al mercado. Según el analista, en el corto plazo la tendencia apunta a mayor inflación y presión sobre el consumo, mientras que en el mediano plazo podría consolidarse un esquema de múltiples tipos de cambio si no se restablece el equilibrio entre oferta y demanda de divisas. Fin
