Por María A. Carrasquilla PANAMÁ, 17 abr (Xinhua) — Los IV Juegos Suramericanos de la Juventud, que se celebran en Panamá del 12 al 25 de abril, se consolidan como una plataforma clave para impulsar a las nuevas generaciones del deporte rumbo a la élite internacional, subrayó Juan Villaverde, vocero y coordinador de comunicaciones del certamen. En entrevista con Xinhua, Villaverde destacó que de esta cita regional “salen los grandes atletas”, al tiempo que enfatizó su valor como antesala de competencias de mayor alcance, incluidos los Juegos Olímpicos de la Juventud. “En algunos deportes las marcas son válidas para otros eventos. Es un paso más para la preparación de ellos, y es el primer paso para muchos en representar a su país en un evento deportivo internacional”, agregó el coordinador de comunicaciones de los IV Juegos Suramericanos de la Juventud. El nivel competitivo, añadió, es elevado y en constante evolución y los atletas buscan superarse continuamente. “En estos juegos se están rompiendo los récords constantemente, es decir, el nivel de preparación es el óptimo”, añadió Villaverde. Más allá del rendimiento deportivo, el vocero destacó la integración entre los países miembros de la Organización Deportiva Suramericana (Odesur), con reuniones diarias entre jefes de delegación que fortalecen la cooperación regional. Dirigido a jóvenes de entre 14 y 17 años, el evento, creado por Odesur en 2012 y cuya primera edición se celebró en Lima en 2013, reúne en esta ocasión a más de 2.000 atletas que compiten en 24 disciplinas, entre ellas atletismo, fútbol y karate. Por primera vez, Panamá funge como sede, tras asumir la organización en reemplazo de Argentina. Villaverde indicó que ser sede es “una gran responsabilidad, ya que Panamá asume cuando Argentina renuncia. Se hizo un gran esfuerzo para que esté todo listo”. Subrayó además que representa un “sueño” para Panamá después de albergar hace 50 años los Juegos Centroamericanos y del Caribe en 1970. “Panamá tiene un compromiso con la sostenibilidad, somos el primer evento deportivo que va a tener la capacidad de medición de huella de carbono. Queremos demostrar a la región y al mundo que Panamá es capaz de hacer estos eventos a otro nivel”. Por primera vez, los atletas se alojan en una Villa Suramericana, diseñada como un espacio de convivencia e integración. “Todos los atletas conviven en un mismo espacio, esto genera una integración entre ellos, que más allá del deporte, se tienen dinámicas de convivencia cultural”, destacó Villaverde. La villa incluye un espacio denominado “Panamá”, donde se desarrollan actividades culturales organizadas por el Ministerio de Cultura, así como iniciativas educativas en torno a la mascota oficial, “Antón”, inspirada en la rana dorada, especie emblemática del país. En el medallero, Brasil lidera con 40 preseas, seguido por Argentina y Venezuela, ambos con 24. El país anfitrión ha celebrado dos oros en lucha libre femenina, obtenidos por Yumaira Rusell (65 kg) y Aisha Williams (73 kg). Más allá de las medallas, los Juegos dejan historias de esfuerzo y superación. El ciclista panameño Dier Ríos, de 17 años, valoró su participación pese a no subir al podio. “Es un orgullo estar aquí. Di lo mejor de mí. Quería una medalla, pero me siento bien y contento”, expresó. La uruguaya Sol María Mockford, de 16 años, también destacó su progreso tras mejorar su marca personal en contrarreloj. “Me superé en estos juegos, si comparo mi desempeño con los (Juegos) Panamericanos, ha sido este un mejor resultado. Estoy bastante conforme, pero sí hay mucho por mejorar. Hay un nivel muy alto”, subrayó, resaltando además la convivencia con atletas de otros países. El ambiente en las competencias refleja el respaldo familiar y la dimensión humana del evento. Olga Lucía Franco, quien viajó desde Colombia para acompañar a su hijo José Posada, medallista de bronce en ciclismo contrarreloj, subrayó el impacto del certamen. “Mi hijo está muy contento, tranquilo y está disfrutando de los Juegos. Le ha ido superbién. Estos juegos ayudan a potenciar la carrera de mi hijo. Es invaluable”, destacó la madre. Con una combinación de alto nivel competitivo, integración regional y enfoque en sostenibilidad, los Juegos Suramericanos de la Juventud en Panamá se perfilan como un semillero de talento y una vitrina del futuro deportivo del continente. Fin
