Por Li Xin HAIKOU, 17 abr (Xinhua) — En Haikou, capital de la provincia meridional china de Hainan, la sexta Exposición Internacional de Productos de Consumo de China (CICPE) ha reunido esta semana productos de calidad de todo el mundo y concentrado marcas de renombre tanto nacionales como internacionales. Basta recorrer la sede de la exposición para percibir el ambiente del evento: multitud de visitantes, coloridos carteles publicitarios y estands llenos de una deslumbrante variedad de productos. Esta abundancia de material, innovación constante y una vitalidad difícil de pasar por alto pone de manifiesto el dinamismo y el potencial del mercado de consumo chino. Cabe destacar que las tecnologías de vanguardia chinas de electrónica de consumo, tales como lentes con inteligencia artificial (IA) que combinan funciones de traducción en tiempo real, grabación y teleprompter, robots inteligentes capaces de dar masajes, autos voladores futuristas y dispositivos mecánicos biónicos, entre otros, han acaparado la atención de los visitantes, ya que la visión de la vida futura que dibuja la “fabricación inteligente en China” ha recibido la aprobación de los expositores internacionales. En opinión de Usama Ali, un comprador paquistaní que asistió a la exposición, “la tecnología china es impresionante. Se desarrolla muy rápido, los productos son de gran calidad y el servicio es ágil. Todo es excelente”. Mientras tanto, Dalia, una emprendedora rusa que ha logrado cierto éxito en el norte de China, decidió acudir a esta exposición celebrada en la provincia más meridional del país asiático en busca de nuevas oportunidades para expandir su negocio de chocolates en toda China. Por su parte, Alessandro Galimberti, un joven italiano cuyo nombre chino es Ji Li, que significa buena fortuna, cuenta entusiasmado que pronto abrirá una tienda en Sanya para elaborar y vender helados artesanales italianos con frutas tropicales locales de Hainan. En la feria ha presentado helados de nuevos sabores que han recibido buena acogida, lo que refuerza su confianza en el mercado chino. En esta edición de la CICPE, el 65 por ciento de los productos expuestos son internacionales, con más de 3.400 marcas de más de 60 países y regiones. Con el fin de atraer mejor a los consumidores chinos, muchos expositores internacionales incorporan elementos chinos en el diseño de sus productos. En el pabellón de Irlanda, Liam, representante de la Irish Food Board, está presentando a los visitantes una ginebra de edición limitada con botellas diseñadas específicamente para el mercado chino. Estas botellas de cerámica china con fondo blanco y motivos azules están decoradas con imágenes de animales, como caballos y osos panda, así como caracteres de “Fu” y “Hao Yun”, que simbolizan felicidad y buena suerte. Además, el licor ha sido elaborado con ingredientes botánicos de origen chino. “Para atraer a los consumidores chinos, hay que acercarse realmente a su cultura, tanto en el diseño como en el sabor”, señala. Muchos expositores extranjeros ya son habituales de la feria y han crecido junto con ella desde su primera edición. Este año, además, marca la primera CICPE desde el lanzamiento de las operaciones aduaneras especiales del Puerto de Libre Comercio de Hainan en toda la isla, lo que ha atraído nuevas expectativas. El embajador de Uruguay en China, Aníbal Cabral, señaló en el recinto ferial que su país ha participado desde la primera edición y ha ampliado su presencia año tras año. Destacó especialmente las políticas del puerto de libre comercio de Hainan, como la exención arancelaria para el procesamiento con valor agregado, y expresó su interés en cooperar con empresas chinas para establecer procesos productivos en Hainan y así ampliar su acceso al mercado chino y asiático. Por su parte, el embajador de Irlanda en China, Nicholas O’Brien, subrayó que “la CICPE tiene un valor único”, motivo por el cual Irlanda ha participado en todas sus ediciones y continuará haciéndolo en el futuro. “El comercio es, en esencia, un proceso de beneficio mutuo. Las relaciones económicas entre Irlanda y China son diversas y prometedoras, y queremos seguir profundizándolas”, afirma. Desde carne de alta calidad de Uruguay hasta bebidas y productos médicos de Irlanda; desde cosméticos con ingredientes naturales africanos hasta dulces y postres del sudeste asiático; desde productos de cuidado personal de Bulgaria hasta suplementos de países como España, Estados Unidos y Canadá, la exposición reúne una oferta global al alcance de la mano. Los pabellones se asemejan a un mapamundi, con China como un nodo que conecta múltiples direcciones. Alejandro Leyva, profesor de la Universidad Mesoamericana Oaxaca de México, considera que el proceso de apertura de China permite a más países en vías de desarrollo encontrar nuevas oportunidades de crecimiento, ya que el país asiático ofrece oportunidades de desarrollo con relevancia estratégica a todo el mundo. Frente a las tradicionales calles de arcadas del centro de Haikou, la CICPE, que conecta el mundo con el gran mercado chino, está abriendo nuevas oportunidades para muchas más personas, tanto chinas como extranjeras. Fin
