QUITO, 9 abr (Xinhua) — El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, defendió este jueves la decisión de su Gobierno de elevar del 50 al 100 por ciento la tasa de seguridad aplicada a las importaciones provenientes de Colombia, medida que entrará en vigor el 1 de mayo, en medio de una nueva escalada de la guerra comercial entre ambos países. El Gobierno ecuatoriano anunció la decisión mediante un comunicado del Ministerio de Producción, Comercio Exterior e Inversiones, en el que argumentó la falta de implementación de medidas “concretas y efectivas” por parte de Colombia en materia de seguridad fronteriza. Posteriormente, Noboa respaldó la medida en un mensaje publicado en su cuenta de la red social X, diciendo que “lamentablemente, no se puede llegar a acuerdos con quien no tiene el mismo compromiso para luchar contra el narcoterrorismo”. Añadió que, desde la aplicación de esta medida, “en la frontera norte las muertes violentas se redujeron en un 33 por ciento”. Sostuvo además que, “en el futuro, se podrá conversar con un Gobierno que sí esté comprometido con combatir la delincuencia y el narcotráfico”. El comunicado del Ministerio de Producción, Comercio Exterior e Inversiones de Ecuador señaló que estas acciones son “soberanas” y que la medida se fundamenta en criterios de seguridad nacional. Añadió que busca reforzar la corresponsabilidad en una tarea que debe asumirse de manera conjunta para enfrentar la presencia del narcotráfico en la frontera binacional. El pronunciamiento del presidente ecuatoriano se produjo poco después de que su homólogo colombiano, Gustavo Petro, reaccionara al anuncio de Ecuador y rechazara la medida. En un mensaje en su cuenta de X, Petro calificó como una “monstruosidad” la decisión del Gobierno de Ecuador y advirtió que esta medida supone el fin de la participación de Colombia en la Comunidad Andina (CAN). “Esto es simplemente una monstruosidad, pero significa el fin del Pacto Andino para Colombia. Nada hacemos ya allí”, escribió el mandatario colombiano. Esta decisión profundiza la tensión comercial entre ambos países, iniciada en febrero, cuando el presidente ecuatoriano anunció una tasa de seguridad del 30 por ciento a las importaciones provenientes de Colombia, posteriormente elevada al 50 por ciento. En respuesta, Colombia suspendió las exportaciones de energía eléctrica a Ecuador e impuso aranceles del 30 por ciento a los productos ecuatorianos, los cuales elevó posteriormente a 50 por ciento. Fin
