BUENOS AIRES, 9 abr (Xinhua) — Los recortes en las frecuencias de los autobuses afectan la movilidad de los usuarios del transporte público en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), donde las unidades circulan con su capacidad al máximo y los pasajeros deben aguardar más tiempo del habitual para poder abordar y trasladarse. Este jueves, los pasajeros volvieron a enfrentar largas esperas en centros de transbordo y paradas ubicadas a lo largo de avenidas, con inconvenientes para llegar a sus lugares de trabajo o estudio. La situación es consecuencia, de acuerdo con expertos locales, de la reducción de frecuencias dispuestas por los transportistas en muchas de las líneas de autobuses que recorren la ciudad de Buenos Aires y la periferia. Las empresas reclaman por el atraso en el pago de subsidios con los cuales el Estado cubre una parte del costo del pasaje, a lo que se suma una retención de tareas por la falta de pago de salarios implementada para esta jornada por la Unión Tranviarios Automotor (UTA), el sindicato que representa a los trabajadores del transporte público de pasajeros. En ese marco, centros neurálgicos de transbordo, como el ubicado en el barrio capitalino de Constitución, en la zona sur de la capital, acogieron largas filas de personas que esperaban varios minutos por la llegada de autobuses. “Vienen cada 20 minutos, más o menos, es difícil viajar así, todos apretados, es un lío. La semana pasada andaba bien, pero esta semana, para atrás”, se lamentó en diálogo con Xinhua un usuario de nombre Martín. A metros de allí, una pasajera de nombre Nancy contó a esta agencia: “Es la primera vez que veo tanta gente. Por lo general lo tomo y siempre está vacío, pero hoy hay muchísima gente”. De acuerdo con la prensa local, el Estado cubre aproximadamente el 66 por ciento del costo del pasaje en los autobuses. En ese marco, la Secretaría de Transporte dijo que aplicará multas a las compañías que no presten servicios con normalidad y señaló que cumplió con el pago de los subsidios correspondientes al cuarto día hábil del mes de abril. La víspera, la Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor (AAETA) emitió un comunicado en el que advirtió sobre “la situación de extrema gravedad financiera que atraviesan las empresas de colectivos” (autobuses), y mencionó entre las causas “la suba del costo del gasoil y el atraso del pago de compensaciones, lo que obligó a una readecuación operativa de emergencia” en los servicios. Este jueves se realizó una reunión entre autoridades nacionales y transportistas, al término de la cual el titular de AAETA, Luciano Fusaro, dijo a la prensa que el próximo martes habrá un nuevo encuentro a fin de conformar una mesa técnica para abordar la posibilidad de modificar la estructura de costos y una suba en las tarifas. “Vamos a volvernos a juntarnos la semana que viene. El Gobierno reconoció la deuda de entre 120.000 y 150.000 millones de pesos (unos 86,7 y 106,3 millones de dólares) y se va a ir cancelando a partir de las próximas horas”, añadió el directivo. Fin
