MÉXICO, 25 mar (Xinhua) — América Latina podría recibir un impacto negativo indirecto “difícil de gestionar” a mediano plazo por el conflicto en Medio Oriente, aunque algunos países también registrarían dividendos, consideró hoy miércoles el director ejecutivo de Standard & Poor´s Global Ratings, Joydeep Mukherji. Al participar en “Norte Económico”, el podcast de Grupo Financiero Banorte, el experto dijo que uno de los impactos negativos sería un menor crecimiento mundial en general, lo que perjudica a todos los países, además de la incertidumbre que retrasa las decisiones de inversión. Según Mukherji, aquellos que planean invertir probablemente esperarán un tiempo para ver cómo se estabilizan las cosas, en especial en lo que respecta a la inflación, porque se han registrado ya aumentos generalizados de precios, no solo en la energía, sino también en alimentos y fertilizantes, así como en amoníaco, nitratos y azufre. “Así que ese es un riesgo en muchos países”, remarcó el experto, quien también es especialista en calificaciones soberanas para las Américas. De forma adicional, el acceso al financiamiento ante ese tipo de perturbaciones suele provocar una pausa en los mercados financieros, que esperan a ver qué sucede, agregó. El costo del financiamiento marginal podría aumentar para algunos de los países con menor calificación crediticia y otras entidades de la región, aseveró. Mukherji mencionó que existen “consecuencias imprevistas de cualquier cambio”, lo cual podría generar patrones de producción y cadenas de suministro diferentes en la región. No obstante, “ahí residen algunas oportunidades”, apuntó el experto, tras agregar que en el corto plazo el problema radicará en cómo gestionar el aumento de los precios de la energía, toda vez que la mayoría de los países de la región son importadores netos. Hay algunas excepciones como Surinam, Ecuador, Brasil y Colombia, pero en el caso de México, que solía ser un exportador neto de energía hasta hace unos años, ahora es un ligero importador neto, por lo que no habrá ningún impacto positivo. “Pero los países del Caribe y Centroamérica son particularmente vulnerables porque son grandes importadores de energía y el aumento de los precios de la energía les perjudicará”, alertó. El impacto dependerá en gran medida de la exposición de cada país a los precios de la energía y otros activos, así como de su capacidad para gestionar ese impacto, concluyó. Fin

Por Vimag