Por Cristóbal Chávez Bravo SANTIAGO, 16 mar (Xinhua) — La declaración conjunta para el establecimiento de consultas sobre minerales críticos y tierras raras que firmaron Chile y Estados Unidos la semana pasada en el país sudamericano puede leerse como un paso político dentro de un reordenamiento geopolítico más amplio y una señal geoeconómica y estratégica, afirmó el doctor en Ingeniería de Minas Manuel Reyes-Jara. “Aunque el texto firmado todavía sea preliminar, si puede leerse como un paso político dentro de un reordenamiento geopolítico más amplio, y no solo como una conversación técnica sobre minería”, afirmó en una entrevista con Xinhua el académico de la Universidad Andrés Bello de Chile. La semana pasada, Chile y Estados Unidos firmaron en Santiago, la capital chilena, una declaración conjunta para establecer consultas sobre minerales críticos y tierras raras, durante una reunión bilateral entre el presidente chileno, José Antonio Kast, quien asumió recientemente el cargo, y el vicesecretario de Estado estadounidense, Christopher Landau. Para Reyes-Jara, el acuerdo debe interpretarse por ahora más como una “señal geoeconómica y estratégica” que como un tratado operativo con obligaciones concretas. “Lo firmado apunta a abrir consultas técnicas sobre cadenas de suministro, financiamiento, reciclaje y posibles proyectos conjuntos, y no todavía a imponer exclusividades o restricciones formales”, dijo el experto, y agregó que no existe aún un documento público del acuerdo ni se sabe cuándo podría darse a conocer. No obstante, el académico advirtió que “sería ingenuo entenderlo como si fuera un gesto inocuo o puramente técnico”. “Estados Unidos viene impulsando una estrategia global para reorganizar cadenas de suministro de minerales críticos hacia países políticamente alineados, bajo la lógica del ‘friend-shoring’. En ese marco, Chile aparece como pieza relevante por su cobre, litio y su estabilidad institucional”, aseveró. Reyes-Jara comentó que el presidente chileno, José Antonio Kast, “ha mostrado una proximidad visible con Washington desde antes de asumir”. “Kast asistió a la cumbre ‘Escudo de las Américas’ convocada en EE. UU., fue públicamente respaldado por Donald Trump. Y diversos medios han interpretado la firma de este entendimiento como parte de un rápido alineamiento con la Casa Blanca”, expresó. El académico explicó que los minerales críticos son aquellos considerados esenciales para sectores estratégicos como la energía, la electromovilidad, la electrónica avanzada y la defensa, y cuyo suministro “puede enfrentar interrupciones o depender excesivamente de un número reducido de países”. En tanto, precisó que las tierras raras corresponden a un grupo de 17 elementos químicos utilizados en imanes permanentes, vehículos eléctricos, turbinas eólicas, dispositivos electrónicos y ciertas aplicaciones militares. “En el caso de Chile, la principal fortaleza se encuentra sobre todo en el cobre y el litio, más que en la producción de tierras raras a gran escala”, detalló. Reyes-Jara consideró que esta declaración también puede interpretarse como parte de una política más amplia de Estados Unidos para asegurar el acceso a recursos estratégicos en un contexto marcado por la rivalidad con China y la inestabilidad internacional. “Washington no está mirando a Chile solamente como un socio comercial, sino como una plataforma relevante dentro de la reorganización de cadenas de suministro sensibles”, aseveró. Sin embargo, el experto subrayó que “todavía sería exagerado decir que Chile ya entró formalmente a un bloque de seguridad encabezado por Washington, porque lo firmado no es un tratado militar ni un acuerdo de defensa. Pero sí sería poco serio ignorar que este tipo de entendimientos puede actuar como señal de alineamiento estratégico progresivo”. Reyes-Jara señaló que este acercamiento entre Washington y Santiago podría resultar beneficioso para Chile si el país logra aprovechar ese interés para obtener financiamiento, transferencia tecnológica, desarrollo de capacidades de refinación local, manufactura asociada y una mayor captura de valor en la cadena productiva. “Ese sería el escenario favorable”, afirmó. Pero también podría resultar perjudicial si, en la práctica, Chile continúa funcionando principalmente como proveedor extractivo, mientras los eslabones más rentables, como el procesamiento, la tecnología, la manufactura, la propiedad intelectual y el control financiero, permanecen fuera del país, concluyó. Fin
