RÍO DE JANEIRO, 11 mar (Xinhua) — Brasil es uno de los mayores productores de petróleo del mundo y cuenta con cierta capacidad para amortiguar las fluctuaciones internacionales del crudo, sin embargo, su economía sigue siendo vulnerable a las variaciones del precio del diésel, un combustible clave para el transporte y el agronegocio, explicó a Xinhua el líder de proyectos del Instituto de Energía y Medio Ambiente (IEMA), Vinícius Oliveira da Silva. En una entrevista concedida a Xinhua, Oliveira da Silva, quien también es profesor auxiliar de la Universidad de São Paulo, afirmó que la estructura energética brasileña ofrece cierta protección frente a los choques petroleros internacionales, pero mantiene un punto de fragilidad en el mercado del diésel. “Brasil tiene una posición relativamente favorable frente a otros países porque produce grandes volúmenes de petróleo y posee una matriz energética diversificada, con biocombustibles y fuentes renovables. Sin embargo, esa resiliencia no se distribuye de manera uniforme entre todos los combustibles”, explicó. En los últimos años, Brasil se ha consolidado como uno de los principales productores de petróleo gracias al desarrollo de los yacimientos del presal, una de las mayores reservas de petróleo y gas en el mundo ubicada en el Atlántico brasileño, lo cual le ha permitido convertirse en exportador neto de crudo y reducir su dependencia energética externa. De acuerdo con el especialista, esto ayuda a amortiguar los efectos macroeconómicos de un aumento en las cotizaciones internacionales. No obstante, Oliveira da Silva alertó que el país todavía depende parcialmente de importaciones de combustibles refinados, especialmente diésel. “Brasil produce petróleo en grandes cantidades, pero una parte significativa del diésel que consume sigue siendo importada. Esa es la principal vía por la cual los choques externos pueden transmitirse a la economía doméstica”, afirmó. El diésel desempeña un papel central en la estructura productiva del país. Gran parte de la producción agrícola brasileña se transporta por carretera desde las regiones del centro-oeste hacia los puertos del Atlántico, y el combustible es ampliamente utilizado en camiones y maquinaria agrícola. Fin

Por Vimag