CARACAS, 27 ene (Xinhua) — La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, informó este martes que se están desbloqueando recursos financieros del país como resultado de gestiones diplomáticas sostenidas con Estados Unidos, orientadas a canalizar diferencias mediante el diálogo político entre autoridades de ambos países. Rodríguez sostuvo que, desde el 3 de enero, día en que EE. UU. ejecutó un ataque militar contra Caracas y otras tres ciudades, el Gobierno venezolano ha insistido en que las divergencias bilaterales se aborden por la vía diplomática. En ese marco, cuestionó versiones difundidas por medios internacionales sobre la relación entre Caracas y Washington. “Yo reafirmo lo que ha dicho el presidente Donald Trump, que hemos establecido canales de comunicación de respeto y de cortesía”, señaló, al referirse a los contactos mantenidos tanto con el mandatario estadounidense como con el secretario de Estado, Marco Rubio. Según explicó, estos intercambios han permitido avanzar en una agenda de trabajo que incluye el desbloqueo de recursos venezolanos, los cuales serán destinados a la adquisición de equipos para hospitales, el sistema eléctrico y la industria gasífera, adquiridos en EE. UU. y en otros países. La presidenta encargada recordó que su Gobierno anunció la creación de dos fondos soberanos. El primero estará destinado a atender necesidades sociales como salud, educación, ingresos de los trabajadores, alimentación y protección social. El segundo fondo soberano, precisó, estará orientado a servicios públicos e infraestructura, especialmente en áreas como electricidad, agua y vialidad. Aseguró que los recursos que se liberen a partir del diálogo con Washington progresivamente serán canalizados hacia estos mecanismos financieros. Rodríguez añadió que, una vez ingresen los fondos, se habilitará una plataforma digital para que los ciudadanos puedan consultar los proyectos en ejecución y los ingresos reportados, como parte de un esquema de transparencia. Finalmente, subrayó que los nexos entre la Casa Blanca y Miraflores “deben ser relaciones de respeto, en el marco de la comunidad internacional, entre países soberanos e independientes”. Fin
