BAGDAD, 20 ene (Xinhua) — El ministro de Defensa de Irak, Thabet Mohammed al-Abbasi, dijo hoy martes que las fuerzas armadas del país están plenamente preparadas para defender las fronteras de Irak, y citó preocupaciones por la potencial penetración del Estado Islámico (EI) desde la vecina Siria. “Nuestro valiente ejército se erige como una impenetrable barrera contra cualquier amenaza y no permitirá la propagación de ningún mal o peligro, incluyendo los intentos de los miembros restantes del EI para huir de Siria”, indicó Al-Abbasi en una declaración y calificó de “línea roja” la seguridad de Irak. Por otra parte, el jefe del Estado Mayor, Abdul Amir Yarallah, realizó una inspección de campo en la frontera siria, en donde ordenó medidas de inteligencia y seguridad intensificadas para contrarrestar las amenazas terroristas, se indicó en una declaración del Ministerio de Defensa de Irak. En un suceso relacionado, las Fuerzas de Movilización Popular, un grupo paramilitar iraquí, anunciaron hoy en una declaración que sus fuerzas de seguridad arrestaron a un comandante del EI de alto nivel que se había infiltrado desde Siria al desierto de Mosul. El detenido fue descrito como un supervisor clave de las células del EI tanto en Irak y Siria. La alerta de seguridad se produce en medio de la renovada inestabilidad en el noreste de Siria, en donde el ejército sirio indicó el lunes que había tomado el control de la zona de Shaddadi y su prisión que albergaba a miles de sospechosos del EI en la provincia nororiental de Hasakah, luego de que las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) encabezadas por los kurdos reportaron haber perdido el control de la instalación en medio de los cada vez más intensos enfrentamientos. El ejército dijo que aseguró el complejo de la prisión y emprendió de inmediato operaciones de búsqueda para volver a capturar a los reos prófugos. También acusó a las FDS de liberar a los reos durante los recientes enfrentamientos. Las FDS dijeron hoy que se vieron “obligadas” a retirarse del campamento Al-Hol en el noreste de Siria, lo que dejó a miles de familias vinculadas con milicianos del EI sin protección y genera temor a un resurgimiento de los milicianos. Fin