LA PAZ, 20 ene (Xinhua) — El Gobierno de Bolivia afirmó hoy martes que el país transita de una etapa de crisis hacia un escenario de estabilidad económica, al prever indicadores macroeconómicos alentadores para 2026 y 2027, según el informe oficial de los primeros dos meses de gestión del presidente Rodrigo Paz Pereira. El reporte, presentado por el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas, señala avances en la normalización del suministro de combustibles, el fortalecimiento de las reservas internacionales y la estabilización del tipo de cambio, variables que el Ejecutivo considera clave para recuperar la confianza económica. De acuerdo con las previsiones oficiales, incluidas en la evaluación “De la crisis a la estabilidad”, el déficit fiscal puede registrar este 2026 una reducción del 7 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), y descender a un rango de 3 por ciento a 4 por ciento del PIB en 2027. El Gobierno atribuye esta reducción a una disminución significativa del gasto en combustibles y a una reorganización del gasto salarial en el Gobierno central, que incluye la eliminación de “ítems” (artículos) irregulares y una reducción de planillas en el sector público de entre 25 por ciento y 30 por ciento. En materia de precios, el Ejecutivo proyecta cerrar 2026 con una inflación de entre 12 por ciento y 17 por ciento, luego de que la inflación de 2025 se ubicó en torno al 20,4 por ciento. “Para 2027, si se mantiene la actual política económica, se prevé un crecimiento del PIB de entre 3 por ciento y 4 por ciento, acompañado de una inflación de un solo dígito”. El informe también detalla un paquete de medidas de alivio tributario que será remitido en los próximos días a la Asamblea Legislativa. Entre ellas figura la eliminación de multas e intereses para deudas tributarias generadas por “fiscalizaciones abusivas” hasta 2025, así como la universalización del crédito fiscal, con el reconocimiento del 100 por ciento del crédito de las facturas de combustible. El Gobierno anunció además proyectos de ley para reducir las alícuotas del Impuesto al Valor Agregado (IVA) y del Impuesto sobre las Utilidades de las Empresas (IUE), aunque advirtió que estas reformas requerirán acuerdos con alcaldías y otros actores. En paralelo, ya se implementó el arancel cero para equipos electrónicos y se prevé ampliar la medida a la línea blanca. En el frente financiero, el Ministerio de Economía informó que Bolivia dispone de más de 8.000 millones de dólares en líneas de crédito aprobadas, entre ellas un financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) por 4.500 millones de dólares. Según el Ejecutivo, estos recursos no se destinarán a gasto corriente ni a la importación de combustibles, sino a recomponer las reservas del Banco Central y a impulsar la inversión productiva y de infraestructura. Fin
