SAO PAULO, 17 ene (Xinhua) — La Federación de Industrias del Estado de Sao Paulo (Fiesp), el mayor conglomerado industrial de América del Sur, calificó hoy sábado como una “oportunidad histórica” el acuerdo comercial entre el Mercado Común del Sur (Mercosur) y la Unión Europea (UE), pero advirtió que está “llena de riesgos” si Brasil no logra avanzar en competitividad para transformar los beneficios teóricos en ganancias reales para su economía. La entidad destacó en una nota a la prensa que el tratado alcanzado entre ambos bloques es un hito para la integración externa brasileña, al liberalizar el comercio de bienes, facilitar los servicios y ofrecer mayor seguridad jurídica a las inversiones bilaterales, cuyo ‘stock’ originario de la UE en Brasil alcanzó 290.000 millones de dólares en 2024, consolidándose como el mayor inversor en el país. La Fiesp recordó que la UE es, como bloque, el segundo mayor socio comercial de Brasil y que los intercambios bilaterales llegaron a 100.000 millones de dólares en 2025, con un perfil calificado, ya que 47 por ciento de las exportaciones brasileñas corresponden a bienes industrializados que generan más empleo e ingresos. Subrayó que el 64 por ciento de las exportaciones y el 57 por ciento de las importaciones son insumos esenciales para miles de industrias a ambos lados del Atlántico, en un contexto de fuerte tensión en las cadenas globales de suministro. Para la entidad, los cronogramas de reducción arancelaria abren oportunidades concretas para sectores como el café, con exportaciones por 7.300 millones de dólares, y el hierro y acero, con 1.700 millones de dólares, que verán sus tarifas eliminadas en hasta siete años, mientras que calzados y textiles tendrán desgravaciones en un plazo de hasta 10 años. “El acceso a 450 millones de consumidores europeos que el acuerdo tiene para ofrecer es una oportunidad histórica, pero no está exento de riesgos”, señaló la Fiesp, al anunciar que trabajará por la rápida ratificación del tratado en el Congreso Nacional. El presidente de la entidad, Paulo Skaf, afirmó que el proceso de negociación de 25 años con la UE debe servir para “institucionalizar una diplomacia empresarial activa y constante, colocando al sector productivo en el centro de las decisiones de política externa”. La Fiesp indicó que, sin superar los obstáculos del llamado “Costo Brasil” y sin una postura activa del gobierno frente a eventuales barreras no arancelarias por parte del socio comercial, las ventajas del acuerdo corren el riesgo de “no traducirse en beneficios concretos” para el país. Fin

Por Vimag