Por Raúl Menchaca LA HABANA, 28 ago (Xinhua) — Las becas anuales que concede la Universidad de Lenguas y Culturas de Beijing, conocida también como BLCU, constituyen una efectiva herramienta para reforzar el aprendizaje del idioma chino, coincidieron estudiantes y profesores del Instituto Confucio de La Habana. La joven Yairet Carrero regresó hace unas semanas de la capital china, donde junto a otros siete alumnos del Instituto Confucio de Cuba estudió durante un año para profundizar su conocimiento del idioma y de la cultura china. “Esta visita a China me ha ayudado en gran medida para mi futuro profesional, ya que pienso ser profesora en la Universidad de La Habana, impartiendo clases de chino”, explicó a Xinhua la joven, quien además de estudiar en el Instituto Confucio, cursa el último año de licenciatura en idioma inglés en la universidad habanera. Carrero, quien con 23 años viajó por primera vez al extranjero, confesó haber sentido miedo al enfrentar la experiencia docente en China, sobre todo por las dudas sobre alcanzar un entendimiento adecuado con las personas con las que interactuó en Beijing, la capital china. Ella guarda como “una experiencia inolvidable” su participación en la Gala de Año Nuevo organizada por la televisión china, donde tuvo que prepararse, cantar y bailar con diferentes artistas chinos y estudiantes de la BLCU. También atesora con cariño la amabilidad de los chinos, de quienes, dijo, a pesar de las diferencias culturales siempre estuvieron dispuestos a ayudarla, adondequiera que iba. Otro recuerdo apreciado por la joven fue la visita a la Gran Muralla, donde sintió toda la magnificencia de la herencia cultural china y pudo apreciar un paisaje que aún retiene en su memoria. “Lo que más me impresionó es la manera en que conservan lo antiguo junto a la vida moderna de China. O sea, la arquitectura es muy variada, y me gusta porque logran complementarlo con naturalidad, sin imposiciones, etapas diferentes para conservar su cultura ancestral”, explicó la estudiante. La futura profesora de chino dijo no sentirse cambiada en lo personal tras su estancia en Beijing, pero aseguró que se había expandido mucho su universo cultural con el intercambio con personas de muchos países y en especial de China. “Ese viaje me ha aportado mucho, tanto a nivel cultural como personal, y quisiera seguir descubriendo un poco más sobre la cultura y la historia de China”, subrayó. El provechoso efecto sobre los estudiantes del intercambio es puesto en relieve también por la profesora Zhai Shufang, una joven china que imparte clases en la institución habanera. “Su estancia en China les permitió avanzar muy rápido. En poco tiempo lograron aprobar el examen HSK nivel cinco (examen internacional estandarizado que evalúa y califica el dominio del idioma chino)”, consideró Zhai. La joven profesora agregó que esos alumnos mejoraron de manera notable su expresión oral, con lo que pudieron comunicarse en chino con mucha más naturalidad y fluidez. Zhai señaló que los estudiantes cubanos tuvieron como desafío enfrentarse a los dialectos, por lo que los docentes chinos organizaron una clase introductoria sobre ese tema y para que pudieran comprender mejor esas diferencias. El otro reto, añadió, fue dominar el uso de aplicaciones chinas como “Meituan” o “Alipay”, asunto sobre el que también recibieron información previa en el Instituto Confucio habanero. La profesora no ocultó su orgullo por el avance que han experimentado los estudiantes y que calificó como “un círculo virtuoso muy positivo”. “Lo más gratificante es ver cómo el idioma chino puede cambiarles la vida. Gracias al idioma pudieron estudiar en China, vivir nuevas experiencias, y al regresar a Cuba consiguieron empleo en empresas chinas”, subrayó la profesora. Para los docentes del Instituto Confucio de La Habana las experiencias de esos intercambios, las historias que cuentan los beneficiados, se convierten además en una importante motivación para que otros estudiantes se esfuercen en el aprendizaje del idioma chino. Fin